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Redacción ejecentral

Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, fue identificado en una propiedad, pero no hubo formalmente una detención, aseguró en conferencia de prensa el gabinete de seguridad federal.

El secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval y el de Seguridad y Participación Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, luego de evadir al menos tres veces responder si se había liberado el hombre, reconocieron que no estuvo propiamente detenido.

Alrededor de las 3:45 de la tarde, hora de Sinaloa, 35 elementos de seguridad localizaron el inmueble donde se encontraba el presunto delincuente, pero durante la espera de la orden de cateo, fueron atacados con armas de fuego.

Ante este escenario, el titular de Sedena ha señalado que fue una actuación precipitada, que no se consideró las consecuencias, no hubo una planeación a detalle, lo que causó el error y se decidió retirar la estrategia.

“No buscamos enlutar hogares, sino resarcir el desgarrado tejido social, no vamos a regresar al tiempo de las masacres generalizadas… Vamos a acatar el desafío de la paz, pero no convirtiendo a México en un cementerio mayor al que ha sido”, expresó Durazo Montaño.

Agregó que con el propósito de salvaguardar el bien superior de la integridad y tranquilidad de la sociedad culiacanense, los secretarios que integran el gabinete de seguridad (de Seguridad, de la Defensa y de la Marina) acordaron suspender las acciones que se habían emprendido.

En este marco, el titular de la Secretaría de Seguridad indicó que Ovidio Guzmán López nunca estuvo formalmente detenido, aun cuando los elementos de las fuerzas federales tuvieron control del inmueble donde se encontraba, y que la orden de aprehensión no llegó de manera oportuna, lo que llevó a modificar lo planeado.

En ese sentido reconoció que el operativo en Culiacán estuvo mal planeado, no se previeron las consecuencias y se tuvo que dar marcha atrás ante la dramática situación que se generó por la respuesta violenta del grupo armado que estaba con Guzmán López.

Sin embargo, Durazo Montaño descartó que haya una falta de Estado o ausencia del gobierno federal, pues no por un proceso burocrático se puede hablar de un estado fallido, y pidió ubicar en su justa dimensión cada uno de los problemas que se presentaron en este caso.

“Se planeaba que podría conseguir una orden de aprehensión prontamente, no se logró en el tiempo establecido, eso tampoco significa un Estado fallido, pero si refleja que el aparato de procuración de justicia ha sido deficiente y corrupto, y a esa realidad no estamos enfrentando”, sostuvo.

Indicó que se revisarán los protocolos de actuación y de sometimiento en instancias superiores, además de que investigarán eventuales inconsistencias u omisiones que impliquen alguna responsabilidad de los participantes en el operativo fallido.

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