David Colmenares
570 mil millones es el monto actual de la deuda de estados y municipios, 135 mil millones mas que en diciembre de 2012, y por supuesto mucho mas que los 160 mil millones de 2006. Se mantienen sus relaciones promedio con el PIBE, y las participaciones, 3.1 y 79 por ciento respectivamente. El primer trimestre solo creció  1700 millones y las notas de nuevos créditos  que observamos en los reportes de las empresas calificadoras, se trata de reestructuras de estados como Veracruz o Quintana Roo, que es la vía mas fácil, sobre todo cuando llega un nuevo gobierno sin recursos y se encuentra con endeudamiento elevado y por tanto con un servicio oneroso de su deuda, que en el caso veracruzano fue de 5 mil millones el año pasado y de 6 mil millones para este año, de ahí la reestructura, para aplazar pagos y tener recursos en efectivo, para saldar algunas de las deudas que les dejo el Gobierno de Javier Duarte. Esto, aunque el costo en el tiempo de la reestructura sea mayor y la paguen las generaciones futuras.
Por supuesto que alguien diría que es un tema da ganar ganar, unos ganan tiempo y recuperan liquidez, los bancos alargan el negocio de deudas relativamente seguras, ya que tienen como garantía las participaciones, o algún otro ingreso propio, además  cuentan con la figura del fideicomiso maestro. Las empresas que hacen la reestructura ganan buenas comisiones e incluso a veces los funcionarios estatales responsables de la contratación también llegan a ganar, claro esto ultimo seria un acto de corrupción.
 
Ha sido pequeño el incremento del primer trimestre, principalmente por el comportamiento de las participaciones en los últimos meses de 2016 y los primeros  de este año, lo cual muestra que la crisis de los ingresos estatales y municipales de 2008 en adelante, fue consecuencia de una crisis en términos reales de la recaudación federal participable en esos años, cuando se tuvo que recurrir al fondo de estabilización de las participaciones, especialmente en 2009, 2011 y 2012, en diferentes cantidades.
NO olvidemos que hasta 2013 recuperaron su nivel real de 2008.
Hoy ha sido diferente: al mes de marzo las participaciones respecto a lo programado en el presupuesto estaban cerca de 20 mil millones de pesos, por arriba de lo programado y en abril y mayo se mantiene la misma tendencia, por lo que podrían tenerse alrededor de 30 mil millones adicionales, claro al final se puede reducir, pero es un buen argumento para no recurrir a mas deuda. Los secretarios de finanzas estaban contentos por lo menos hasta esta semana, pero se prevé se mantenga su gusto con las cifras de mayo.
 
 
La deuda sigue estando concentrada en 10 estados, en 22 no es relevante. La mitad en cuanto a monto se sigue concentrando en cinco entidades federativa pero no en riesgos, como es el caso de la deuda de la CDMX, cuyos ingresos propios casi rebasan las participaciones y se indicador respecto a ingresos totales es de 37 por ciento, sin embargo estimo es menor.
Entonces los que mas deben en pesos y centavos son: la CDMX, Nuevo León, Chihuahua, Veracruz y Edomex, luego Coahuila, Sonora, Jalisco, Quintana Roo y Michoacán.
En relación a las participaciones, los cinco estados mas endeudados son, Quintana Roo, Coahuila, Chihuahua y Nuevo León y Veracruz, entre 220 y  250 por ciento y el último 124.
En relación al PIBE, están por encima del promedio nacional que es de 3 por ciento, las cifras de Chihuahua con 8.3 por ciento, Quintana Roo 8.1, Coahuila 6.2, Chiapas 5.7 y Nayarit 5.2 por ciento respectivamente. Ahí viene un drama para otro comentario.
En relación a los ingresos totales,  Quintana Roo y Coahuila 95 por ciento, Nuevo León 86, Chihuahua 71 y Sonora 57.
El servicio, esto es el impacto presupuestal, es muy alto en algunos de estos estados, como Veracruz, Chihuahua y  Nayarit, sin contar sus deudas de corto plazo.
 

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