Mientras se hace bolas
José Reyes Baeza, su gobernador en Chihuahua,con el problema político en Ciudad Juárez y enfrenta una oleada de críticas por su pretendido traslado de poderes hacia este estado, donde afirman que sólo tiene tintes electorales, la persona por la que está dando la cara lo dejó solo. Se trata de
César Duarte, el candidato del
PRI a la gubernatura, quien prefirió el calor de la comida con sus amigos en el Club de Industriales de la ciudad de México, al calor político que se siente en su tierra. Pero no hay porqué sorprenderse, pues así es Duarte, gelatinoso y con poco valor. Necesita quien le maneje los hilos, pero en esta ocasión, Reyes Baeza tuvo que ocupar sus manos en otra cosa.