Oscar Moha

Actualmente, en México existen más de 200 estaciones de radio clandestinas (piratas) la mayoría asentadas en zonas indígenas que son operadas para distintos fines. Más del 60% de ellas las han instalado miembros de Iglesias Cristianas en Estados como Oaxaca, Hidalgo, Nuevo León, Guerrero, Tabasco, Puebla, Morelos, Estado de México y más de 40 de estas frecuencias tan sólo en Chiapas.

El procedimiento para operar una estación de radio es sencillo y comenzar a transmitir no tiene mayor problema, sobre todo en frecuencia modulada (FM). Adquirir los aparatos electrónico tiene un costo menor a los 70 mil pesos y el alcance puede llegar hasta los 10 kilómetros a la redonda, aunque hay algunas que transmiten en el sureste del país y su señal se puede escuchar hasta Guatemala, como es el caso de algunas Iglesias asentadas en Chiapas.

Según el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), algunas de estas radios son operadas por grupos delictivos que bloquean o interfieren las frecuencias de protección civil o de la misma policía, descifrando las claves y llegando a eludir los operativos que el mismo Ejército o la Marina pueden llevar a cabo en acciones estratégicas contra esas organizaciones. A decir de técnicos y funcionarios del IFT también la operación de estas frecuencias altera la señala de barcos y aviones, lo que podría derivar en una tragedia.

En raras ocasiones, esas frecuencias que son usurpadas por particulares las emplean para difundir servicios sociales que ayuden a la población en casos de siniestros, o para difundir actividades de índole cultural o recreativo. La mayoría son para la difusión de actos religiosos, predicaciones y transmitir “sermones” de pastores y laicos y hasta música con mensajes evangelísticos, copiando un modelo que existe en países sudamericanos o de Estados Unidos, donde las estaciones religiosas de radio están permitidas por sus gobiernos. Han sido los mismos religiosos de aquellas naciones quienes apoyan la instalación de algunas frecuencias en México, proveyendo de equipo y tecnología a bajo costo para su operación, sobre todo en las franjas fronterizas norte y sur del país.

Hay dos estaciones de radio en Chiapas que tienen más rating que cualquiera de las concesionadas en todo el Estado. Una opera desde dentro de un templo. Incluso empresas, prestadores de servicios y políticos en campaña les han hecho ofertas comerciales, pero no han llegado a algún acuerdo todavía.

Cuando era candidato a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto se comprometió con un grupo de pastores cristianos a buscar una figura legal que les permitiera operar dichas estaciones de radio, pero los engañó porque nunca atendió esta solicitud. Por el contrario, se fomentó el coyotaje de “gestores” que cobran hasta 80 mil pesos por “tramitar” el permiso o concesión ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, defraudando a varias Iglesias. Incluso otras operan con la anuencia que Senadores de la pasada Legislatura otorgaron y hasta Presidentes Municipales han dado su firma en papel membretado de los ayuntamientos para tal efecto, sobre todo en Chiapas.

Durante el sexenio que termina, la Procuraduría General de la República y el IFT han llevado a cabo más de 80 operativos para desmantelar las estaciones “piratas”. Sin embargo, hay un acuerdo -no oficial- entre los gobiernos estatales donde más abundan estas señales, y los propietarios para que sigan operando bajo la condición de no comercializar los tiempos, no hablar mal del Gobierno en turno y ceder de vez en cuando tiempos como “La Hora Nacional” para que los funcionarios puedan hablar sobre sus logros y promocionar su imagen.

Ya se están preparando los Ministros de Culto para poner en la mesa ante el nuevo gobierno nuevamente esta petición para legalizar las “frecuencias piratas”. Creen que hay una panorámica distinta de los nuevos funcionarios para proveer de ayuda social a comunidades donde el único medio de comunicación comunitario es la radio, sin necesidad de pasar por toda la tramitología que actualmente existe y que impide a los campesinos e indígenas tratar sus propios temas, en su propio lenguaje, respetando su autonomía y los usos y costumbres que no violan los derechos humanos.

PALBRA DE HONOR: Propongo un brindis por el bohemio ex Presidente Felipe Calderón, quien desea crear un partido político y tal vez en su momento hasta lanzar a una candidata a la Presidencia de la República, lo que constituiría la “5ª Transformación”, de no haber abstinencia (a la hora de votar por ella). Por el momento está a doce pasos de lograrlo, pretendiendo causarle una sangría al Partido Acción Nacional. Es la hora del amigo…

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