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Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

El presidente Andrés Manuel López Obrador busca la autotrascendenca, tiene una necesidad apremiante por la estabilidad, le gustan más las películas de ciencia ficción que las románticas y le importan poco los comentarios externos sobre su aspecto.

Ese es el diagnóstico que arroja la herramienta Personality Insights, desarrollada por Watson, el proyecto de inteligencia artificial de la empresa IBM, después de procesar los discursos del mandatario y traducirlos en un perfil psicológico.

“Usted es asertivo: tiende a expresarse y a hacerse cargo de las situaciones, y se encuentra cómodo liderando grupos. Usted es persistente: puede hacer frente y llevar a cabo tareas difíciles. Y usted es seguro de sí mismo: tiende a sentirse tranquilo y a confiar en sí mismo”, añade la herramienta, que presenta 51 indicadores sobre su personalidad, necesidades y valores.

›Disponible en la página www.ibm.com/watson/services/personality-insights, el servicio de IBM está diseñado para analizar textos bajo el principio de que la frecuencia con que las personas utilizan determinadas categorías de palabras puede proporcionar “pistas” sobre su personalidad, estilo de pensamiento, conexiones sociales y estados emocionales.

Para realizar el presente trabajo, ejecentral utilizó las versiones estenográficas de tres conferencias de prensa ofrecidas por el presidente López Obrador los días 29 de agosto, 13 y 25 de septiembre de este año, a las cuales se les eliminaron las preguntas de los reporteros para extraer sólo la respuestas del tabasqueño. Tales conferencias tienen la particularidad de que no hubo invitados, por lo que el único orador fue el Presidente. En conjunto, el texto depurado constó de 17 mil 297 palabras.

“Sus elecciones están determinadas por un deseo de estabilidad”, refiere el resumen de Personality Insight, una de las 17 herramientas que integran Watson, plataforma de servicios digitales de IBM. “Usted es relativamente indiferente con ser independiente y alcanzar el éxito. Toma decisiones sin considerar cómo mostrar sus talentos”, añade el diagnóstico sobre los resortes emocionales de López Obrador.

No le gusta la cursilería

Antes de presentar los indicadores de personalidad, Watson ofrece un menú de las posibles inclinaciones y aversiones del presidente López Obrador. “Usted es más propenso a: 1) dejarse influenciar por la familia al comprar productos, 2) ser voluntario en obras sociales y 3) a que le gusten las películas de ciencia ficción”.

En contraste, el lenguaje del tabasqueño deja entrever, según la herramienta, que el mandatario es menos propenso a: 1) inscribirse a un gimnasio, 2) a que le gusten las películas románticas y 3) a que se guíe por la moda al comprar ropa, lo que denota poca actividad física, aversión a la cursilería y poca atención a los comentarios externos sobre su aspecto.

Para el análisis de las emociones, Personality Insight de la plataforma Watson utiliza el modelo de las cinco grandes dimensiones denominado OCEAN, donde O representa la apertura (Openness), C la responsabilidad (Conscientiousness), E la extroversión (Extraversion), A la simpatía (Agreeableness), y N la neurosis (Neuroticism).

Dicho modelo es el mismo que utilizaba la controversial empresa Cambridge Analytica para examinar y clasificar el perfil de los usuarios de Facebook a quienes trataba de persuadir para influir en sus decisiones políticas.

La dimensión donde López Obrador sale mejor calificado es en Responsabilidad, con 92 por ciento. En el modelo de Watson, el presidente de México es más responsable que el 92% de la población que la plataforma toma como base, que son los 326 millones de usuarios de Twitter, clasificados en función del idioma que utilizan.

›El rubro de Responsabilidad se subdivide en seis indicadores: Autodisciplina, Obediencia, Autoeficacia, Cautela, Necesidad de éxito y Disciplina. López Obrador sale mejor rankeado en Autodisciplina (100%), que es considerada como sinónimo de fuerza de voluntad o “capacidad para empezar tareas y seguirlas hasta el final a pesar del aburrimiento o las distracciones”.

En cambio, el tabasqueño tiene un puntaje inferior en Disciplina (79%), que es catalogada como la habilidad que concentra organización personal y pulcritud.

Una de las críticas más reiteradas por los adversarios de López Obrador es su supuesto mesianismo y una obsesión por trascender en la historia. Eso de alguna forma se confirma con el indicador “Necesidad de éxito”, que significa “urgencia de realizar logros personales”, en la que AMLO obtuvo 91%, es decir, es más obstinado en este objetivo que casi cualquier persona.

La dimensión donde saca los menores puntajes es en Neurosis o “rango emocional”, lo que habla de que cierto control en situaciones que perturban.

López Obrador obtuvo 65% en “susceptibilidad a la tensión” (dificultad para lidiar con el estrés o la presión en situaciones complicadas), 49% en “vehemencia” (tendencia a experimentar ira o frustración) y 27% en “desmesura” (tendencia a actuar con ansiedad y urgencia; tienden a los placeres y recompensas de corto plazo en lugar de consecuencias a largo plazo).

Los rasgos que prácticamente no sobresalen en la personalidad de AMLO, según la plataforma Watson, son “timidez” (temor al rechazo), con 10%; “melancolía” (tendencia normal a experimentar sentimientos de culpa, tristeza, desesperanza, o soledad), con 5%, y “tendencia a la preocupación” (proclive a vivir enfocado en las dificultades y problemas; experimenta inquietud y problemas con facilidad), con uno por ciento.

Capacidad mental

Además de especificar las 34 características de la personalidad de López Obrador, la herramienta Personality Insights proporciona lo que se supone son las 12 necesidades emocionales del Presidente.

La más importante, arroja, es de “estabilidad” (apego por lo tangible, probado y experimentado), pues según el programa esta urgencia es más fuerte que en el 85% de la población.

La siguiente necesidad más fuerte de López Obrador es la “practicidad” (deseo por completar una tarea con habilidad y eficiencia), con 42%; seguida de “armonía” (ansiedad por complacer a otras personas con sus puntos de vista y sentimientos), con 29%; “estructura” (necesidad de organización, planificación y cosas que tengan un propósito claro), con 29%, y “familiaridad” (necesidad de cuidar y ser cuidado; sentido de pertenencia), con 22 por ciento.

Las necesidades menos apremiantes para el Presidente son: “amor” (contacto social, tanto uno-a-uno como uno-a-muchos), con 1%; “entusiasmo” (necesidad de perseguir experiencias o llevar un estilo de vida que muestre diversión y deseo), con 1%; “ideales” (deseo de satisfacer las ideas propias de perfección en el estilo de vida o experiencias), y “autoexpresión” (deseo por descubrir y plasmar la identidad propia), con 9 por ciento cada una.

La locura

El expresidente Vicente Fox, el exgobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, y el vocero del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, comandante Moisés, han llamado “loco”, “chiflado”, “orate” y “descerebrado” a López Obrador por sus obsesiones, sus contradicciones.

›En la conferencia mañanera del 27 de febrero pasado, el mandatario habló sobre la locura, al señalar que “hay una frase que a mí me gusta mucho: el poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos”. Y agregó: ¿Cuál es la respuesta de esa frase? Para no volvernos locos, para no levitar, para mantener los pies sobre la tierra, entender que el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”.

La herramienta digital de IBM concluye el análisis de López Obrador con un diagnóstico sobre los valores que gobiernan el pensamiento y las acciones del inquilino de Palacio Nacional. El más presente es la “autotrascendencia” (preservación y mejora de bienestar de aquellos con los que contacta frecuentemente), pues lo tiene más desarrollado que 69% de la población. 

En segundo lugar está la “conservación” (respeto, compromiso y aceptación de las costumbres e ideas que proveen la cultura y la religión), con 49 por ciento. El “hedonismo” (búsqueda del placer y de la gratificación de los sentidos), la “superación personal” (éxito personal a través de la demostración de competencias de acuerdo a estándares sociales) y la “apertura al cambio” (disposición a nuevas experiencias) son valores con menos arraigo en el tabasqueño.

Respecto a la apertura a nuevas experiencias, el diagnóstico de Personality Insights refiere que López Obrador obtiene un rango 76% en “intelecto” (curiosidad, apertura a nuevas ideas), 55% en “emocionalidad” (conciencia de los sentimientos propios), 47% en “imaginación” (apertura a crear un mundo interior de fantasía) 45% en “intereses artísticos” (apreciación por el arte y la belleza) y 8% en “desafío a la autoridad” (apertura a reexaminar los valores sobre la obediencia). 

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