Lourdes Mendoza

Así como el presidente Andrés Manuel López Obrador informa quién es quién en temas como el precio de las gasolinas, así hoy les traigo quiénes se han pronunciado sobre el lamentable caso de Fátima y los feminicidios, los que se han autoimpuesto una ley mordaza y a quiénes tundieron en redes sociales por sus declaraciones desafortunadas. 

Nadie puede ser indiferente con lo que pasa en nuestro país y la muerte de Fátima aniquiló los corazones de propios y extraños, pero hay quienes han guardado silencio mientras afuera hay una ola de enojo y exigencia de justicia.

Este gobierno federal es el que más mujeres tiene en puestos clave, pero ante la problemática ¿dónde están las posiciones de secretarias como la de Bienestar, María Luisa Albores; Función Pública, Irma Eréndira Sandoval; Trabajo, Luisa María Alcalde, o Economía, Graciela Márquez? Ese apoyo, simplemente, no se ve.

Tras el asesinato de Fátima y las protestas, sólo se pronunció la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y la de Energía, Rocío Nahle. Ya que hablamos de la Segob, uno que hubiera dado el grito en el cielo desde la oposición es Alejandro Encinas, pero ahora, como subsecretario de Derechos Humanos, no puso ni una palabra al respecto en Twitter.

En redes sociales tampoco se leyeron los puntos de vista de gobernadores, ni del ministro presidente de la Corte, Arturo Zaldívar. Y bueno, una que debería estar movida es la ombudsperson, Rosario Piedra, pero no, no la vimos activa, sólo emitió un comunicado institucional.

Y cómo olvidar las protestas de mujeres del 14 de febrero, día en que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se enojó cuando le pidieron una opinión y se negó a hablar dizque porque es respetuosa de su fuente. Por cierto, en su equipo hubo molestias por la insistencia de la pregunta.

Y en este quién es quién les presento a los que se expresaron de forma desafortunada. En primera instancia López Obrador, quien no dio el pésame a los familiares de Fátima, pero sí culpó al sistema neoliberal de generar la decadencia social. A las manifestantes les pidió que no le pintaran las puertas ni las paredes y luego afirmó que él y su movimiento enfrentaron un régimen que desgració a muchos, pero NUNCA rompieron un vidrio. Nooooo, sólo hicieron un plantón en Reforma que provocó pérdidas económicas por unos 3 mil millones de pesos.

Así, las manifestantes volvieron a pintar Palacio Nacional, ya no hubo espacio para que AMLO presumiera su rifa del avión presidencial. “¿A cómo el cachito de justicia?”, le escribieron las mujeres. Sin duda esto será el punto de inflexión en la popularidad del Presidente.

Además, AMLO dio un decálogo contra los feminicidios y aquí les dejo el mejor tuit, el del analista político Carlos Bravo Regidor: “Acciones que enumera el decálogo: 0. Indicadores de desempeño a los que remite el decálogo: 0. Autoridades a las que el decálogo compromete a atender el problema: 0. Instrucciones que gira el decálogo: 0. De cuando lo único que haces es un decálogo que… no hace nada”. 

El peor tuit fue el del senador Martí Batres al asegurar que el feminicidio es producto del neoliberalismo y Ciudad Juárez lo demuestra. Obvio, lo tundieron en redes. 

Le siguen las declaraciones de la fiscal, Ernestina Godoy, que revictimizaron a los padres de la Fátima. Mientras que en la tribuna de San Lázaro, la petista Dionicia Vázquez creó polémica: “Pido para esas bestias la pena de muerte, tenemos que frenarlos a como dé lugar (a los asesinos)”.

He aquí la lista de las mujeres que alzaron la voz de manera oportuna y que fueron más sensibles y contundentes en sus mensajes: la esposa del Presidente, Beatriz Gutiérrez; las diputadas Martha Tagle, Mariana Rodríguez Mier y Terán y Adriana Dávila, así como las senadoras Josefina Vázquez Mota, Lili Téllez y Mónica Fernández. 

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