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Jonathan Nácar

Para vincular al exsecretario Genaro García Luna con grupos de narcotráfico, México solicitó ya al Departamento de Justicia de Estados Unidos la información que posee, dio a conocer el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto Castillo.

Se trata de un eslabón que falta por incluir en las pesquisas llevadas a cabo por la institución, como parte de toda la “mecánica inductiva” de cómo actúa la delincuencia organizada en su operación financiera, utilizando dinero en efectivo que después se dispersa en depósitos a diversas cuentas bancarias, que realizó el extitular de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, detenido en Estados Unidos por los delitos de conspiración, narcotráfico y declaraciones falsas. 

›En entrevista con ejecentral, el funcionario a cargo del organismo adscrito a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), encargado de combatir el lavado de dinero y de financiamiento al terrorismo, señaló que la Unidad a su cargo está a la espera de la información con la que los fiscales del Distrito Este de Nueva York sustentaron la acusación en la que señalan al exfuncionario federal de presuntos vínculos con el narcotráfico, particularmente de haber recibido dinero por parte de integrantes del Cártel de Sinaloa. 

Desde su oficina, ubicada en el 810 de la Avenida Constituyentes, en la colonia Lomas Altas,  Santiago Nieto subrayó que la indagatoria que hasta ahora ha integrado la UIF en contra de García Luna es sólida, y se ha ido robusteciendo a partir del intercambio de información con agencias internacionales como es la Agencia Antidrogas (DEA por sus siglas en inglés), y del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos.

Así como con información la Policía de Scotland Yard, entre otras, como parte de los tratados internacionales de colaboración suscritos por México, y las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que constituyen un amplio esquema entre los diferentes países miembros de dicha instancia, para combatir las redes internacionales de lavado de dinero y los delitos asociados.

El de Genaro García Luna “es un caso muy sólido. No hay cabos sueltos. Esto es corrupción”, sostuvo Santiago Nieto al mostrar el diagrama que la Unidad a su cargo ha ido construyendo a partir de los reportes del sistema financiero, que se reciben a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV); del Banco de México; de los avisos de actividades vulnerables que recopila la base de datos de la UIF; así como de los reportes de inteligencia, y el intercambio que hay con las unidades de inteligencia financiera de otros países, que en el caso del exfuncionario es la unidad estadounidense; así como la información de otras agencias internacionales.

Sin embargo, reconoció que el acceso a cierta información financiera demora por varios meses, dependiendo la institución financiera, y en el caso del Banco de México puede tardar hasta 60 días naturales en proveer de los datos.

Además, recordó, que existe reserva en información, al estar protegida legalmente por el secreto bancario; o que, al tratarse de una investigación conjunta entre dos o más países, la información deba ser autorizada por todas las unidades de inteligencia financiera involucradas en la investigación del caso.

La forma en la que las indagatorias de la UIF en México llegan a Genaro García Luna, reveló su titular fue a través de la investigación sobre el exministro Eduardo Medina Mora. Precisamente el intercambio de información internacional, explicó el funcionario, fue lo que hizo que, a partir de las pesquisas que integró la DEA, es que surge la alerta para ahondar en la relación entre Medina Mora, quien se desempeñó como procurador General de la República en el sexenio de Felipe Calderón, cuando García Luna fue el titular de la Secretaría de Seguridad Pública. 

Lo investigamos durante dos meses. Cuando tenemos el diagrama y presentamos la denuncia (en contra de García Luna) lo detienen en Estados Unidos. Pero nosotros ya teníamos la investigación avanzada, a partir de la información de los reportes del sistema financiero y lo que no comparten las agencias”, sostuvo Nieto Castillo.  

A partir del cruce de información de los datos en los reportes de operaciones relevantes, las operaciones inusuales, que se registran cuando se rompen los perfiles transaccionales de los usuarios del sistema financiero; y los montos del reporte de actividades vulnerables, es como la Unidad de Inteligencia Financiera construyó el “modelo de riesgo” mediante el cual se identificaron las operaciones de empresas y personas vinculadas a Genaro García. 

Entre las inconsistencias detectadas, señaló Santiago Nieto, es que fue posible ubicar depósitos por 1.5 millones de pesos que el funcionario registró entre 2002 y 2008, así como retiros hechos entre 2009 y 2019 que ascendieron a un monto de 1.4 millones de pesos; un depósito de aportación voluntaria en efectivo por 154 mil pesos, en 2013; y pagos por tarjeta de crédito, de octubre de 2013 a junio del año pasado, por 8.2 millones de pesos. Contrapuesto con los 989 mil pesos, que declaró fiscalmente García Luna de 2013 a 2018, por pago de intereses, sin evidencia de su declaración de salario. 

Notas dan trascendencia 

Luego de que este semanario publicó en su edición pasada (https://url2.cl/cuvKf), en el reportaje titulado: “Expediente García Luna: una investigación de la UIF”, en el que con base en documentos se indica que la Unidad a cargo de Santiago Nieto incluyó, principalmente, reportajes periodísticos, a fin de sustentar el acuerdo para poder congelar las cuentas del exsecretario Genaro García Luna, el funcionario señaló que la incorporación de fuentes abiertas forman parte de un “mecanismo complementario para fortalecer las denuncias, pero la parte central de estas son los reportes del sistema financiero”. 

Santiago Nieto reconoció que los documentos revisados para la realización de dicho reportaje fueron emitidos por la UIF, pero se trató, dijo, de “un documento preliminar, un borrador, que ni siquiera es el documento oficial, ni una reproducción del (Acuerdo) original”. Añadió que, aunque jurídicamente, las notas periodísticas tienen un leve peso indiciario, toda vez que los bancos toman información de fuentes abiertas en caso de operaciones inusuales, para cotejar la información de los clientes y en determinado caso mandar el reporte correspondiente a la UIF. 

Las notas no son la base de la imputación. Son los reportes del sistema financiero, y los avisos de las actividades vulnerables de nuestra base de datos; la información de fuentes abiertas es parte del contexto, es información complementaria para que el juzgador entienda la trascendencia del caso, y que los documentos lo lleven a convencerse de que el Ministerio Público está acreditando los hechos”, aseveró Nieto Castillo. 

En el caso de Genaro García Luna, añadió, la UIF ha presentado dos denuncias penales en su contra; y una más en contra de Luis Cárdenas Palomino, quien fuera el comisario en jefe de la Policía Federal Preventiva (PFP), cuyas cuentas también fueron bloqueadas. 

En 2019, la Unidad de Inteligencia Financiera, compuesta por 150 personas, recibió 9.8 millones de reportes de operaciones relevantes, 590 mil informes de operaciones inusuales, y 5 millones 300 mil avisos de sujetos obligados por actividades vulnerables. Al finalizar el año, la UIF presentó un total de 160 denuncias penales; y en lo que va de este 2020 ya se acumulan más de 60 denuncias por diversos delitos que incluyen: robo de hidrocarburos, narcotráfico, corrupción, trata de personas, tráfico de órganos y operación de empresas fachada o factureras.

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