Compartir

Jonathan Nácar

A poco más de tres meses de haberse anunciado el nombramiento de Rosa Icela Rodríguez Velázquez para que asumiera la coordinación general de Puertos y Marina Mercante, este viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que su propuesta para suceder a Alfonso Durazo al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), es precisamente la exsecretaria del Gobierno capitalino.

El mandatario admitió que Rodríguez no tenía conocimiento de que había sido considerada para asumir la titularidad de la SSPC, a la que hoy formalmente renunció Durazo Montaño, quien también se desempeñaba como coordinador del Gabinete de Seguridad del Gobierno de la República.

Sobre la inesperada propuesta, que de acuerdo con fuentes consultadas se habría decidido prácticamente en la reunión de seguridad de esta mañana, especialistas consultados por ejecentral señalaron que se trata de un movimiento que buscaría darle continuidad a la administración de los esfuerzos en seguridad pública, que en la actual administración se han focalizado en la operación de la Guardia Nacional, con el control operativo a cargo de la Defensa Nacional, preservando un alto nivel de confianza y estimada por parte del presidente para reacomodar la coordinación del Gabinete de Seguridad.  

El cambio significa que no hay cambio. No se mueve nada, ella llega únicamente a administrar las decisiones de la Sedena. Es poner a alguien en una posición que fortalece la línea dura; ella (Rodríguez) es 4T desde un principio, y el Presidente está regresando a poner gente de su absoluta confianza, anteponer la lealtad ante cualquier otra capacidad”, sostuvo Alexei Chévez Silveti, consultor en temas de seguridad.

La probable transición con la llegada de Rosa Icela no sería compleja, pues su paso como coordinadora de puertos en la SCT habría generado una buena relación con los titulares de Sedena y Semar. “Ya ha colaborado con ellos, hay un vínculo de colaboración, o la tienen en mediana estima, que no era el caso con Durazo”, refirió el especialista.

Para Rubén Salazar, director general de la consultora Etellekt, si bien la funcionaria ha ocupado cargos en seguridad pública “sin tener una trayectoria reconocida”, podría implicar una mayor injerencia de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, en la estrategia de seguridad, pues la cercanía entre la funcionaria y la Jefa de Gobierno, quien es la única mandataria que participa activamente en las reuniones diarias de seguridad, podría impulsar un enfoque más apegado a la inteligencia y proximidad.

Sin embargo pienso que se toparía con la pared militar, al igual que Durazo, debido a que la Guardia Nacional está totalmente controlada por la Sedena y no ven a otro mando que no sea el de sus generales Rodríguez Bucio y Luis Cresencio Sandoval (…) Veremos la continuidad de la gestión de Durazo entendida como el fracaso del proyecto civil de la seguridad pública en la 4T ante su incapacidad de ejercer mando alguno sobre una agencia 100% militarizada como la Guardia Nacional”.

Compartir