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Brenda Mireles

Durante su gira por Oaxaca, el presidente López Obrador fue entrevistado por la captura del extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos Zepeda, motivo que aprovechó para detallar la injerencia de agencias estadounidenses como la Administración de Control de Drogas (DEA) en suelo mexicano. 

Lo que sí es que los de la DEA deberían informar de su participación en todos estos casos”, afirmó, toda vez que aseguró, antes los operativos y acciones de inteligencia estadounidense en nuestro país se realizaban con absoluta libertad y con el beneplácito de los gobiernos presidenciales anteriores, situación que, afirma, ya no sucede durante su gestión. 

Por ese motivo, también externó su agradecimiento y reconocimiento al gobierno de Estados Unidos actual y al presidente Donald Trump, ya que ha habido ocasiones como la del ataque a familia LeBarón en Bavispe, Sonora, en las que incluso ha recibido llamadas telefónicas de su homólogo para ofrecer apoyo, cosa que él ha declinado en nombre de la soberanía del país. Incluso informó que antes de que Trump declarará que las bandas de narcotráfico mexicanas eran terroristas le había llamado por teléfono para pedirle su opinión.

De igual forma dijo que ahora, al trabajar con las diversas Secretarías también se ha coordinado un trabajo conjunto con agencias y organizaciones estadounidenses, siempre respetando la soberanía de México de tal manera que ni siquiera han propuesto ningún plan de acción en suelo nacional, ya que saben que no permitiría.

Y, aunque admitió una vez más que en su gabinete no se sabía absolutamente nada de la captura de Cienfuegos Zepeda ni de sus presuntas actividades relacionadas al narcotráfico, afirmó que siempre se asegura de saber lo que hacen sus secretarios y durante su gestión no se protege a nadie, motivo por el que, de probarse que alguno de sus cercanos haya cometido un delito se le juzgará conforme a la ley, así como si se descubriera que el General colaboraba con alguien del gobierno actual. 

También comentó que dichas “agencias” también deberían hacer un trabajo de autocrítica, ya que durante el operativo “Rápido y Furioso” en 2009-2010 se permitió la entrada de muchas armas a México, mismas que cayeron en manos equivocadas, situación de la que también responsabilizó a los gobiernos presidenciales anteriores que autorizaron las decisiones.

Sin embargo, dejó muy en claro que habrá que esperar al martes cuando se den a conocer las pruebas que demuestren la culpabilidad del extitular de la Sedena, y que de resultar culpable, no cabe responsabilizar a todo el Ejército por las acciones de una sola persona.

El presidente finalizó la sesión de preguntas afirmando que la seguridad en el país ahora es el primer tema en el que se involucra cada día: “antes una cosa era le correspondía al Ejército, otra a la Marina, otra a Policía Federal, y ahora todo es un grupo”, que el mismo dirige. 

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