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Bet Birai Nieto

A diferencia de lo que puede pensarse, el consumo de alimentos cárnicos trae consigo el uso mayor de agua que cuando se producen vegetales.

Según datos del estudio The water footprint of farm animals and animal products, realizado por la plataforma Water Footprint Network, los alimentos cárnicos son menos sostenibles en términos del uso del agua, principalmente los de vaca y ovejas.

Para la carne de res, la huella hídrica por gramo de proteína es 6 veces mayor que para las legumbres. En el caso de las grasas animales procesadas como la mantequilla, tiene una huella hídrica relativamente pequeña por gramo de grasa, incluso más baja que la de los cultivos oleaginosos. Sin embargo, todos los demás productos animales tienen huellas de agua más grandes por gramo de grasa en comparación con esos cultivos. 

El tamaño y las características de la huella hídrica varían según los tipos de animales y los sistemas de producción. Así, la huella hídrica de la carne del ganado vacuno representa 15 mil 400 metros cúbicos por tonelada, como promedio global al año, es mucho mayor que la huella de la carne de oveja, de 10 mil 400 metros cúbicos por tonelada; el de cerdo de seis mil metros cúbicos por tonelada; el de cabra de cinco mil 500 metros cúbicos por tonelada o el de pollo que suma cuatro mil 300 metros cúbicos por tonelada. 

En cuanto a los productos avícolas, como los huevos de gallinas, la huella hídrica promedio mundial es de tres mil 300 metros cúbicos por tonelada, mientras que la leche de vaca representa mil metros cúbicos por tonelada.

Pero por gramo de proteína para la leche, la huella hídrica en huevos y la carne de pollo es aproximadamente 1.5 veces mayor, comparada con la que se usa para las legumbres. 

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