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Bet Birai Nieto

Las pérdidas económicas siguen creciendo en uno de los sectores que ha sufrido uno de los peores daños por la pandemia: el turismo.

El panorama que ofrece el informe presentado de manera conjunta entre la Organización Mundial del Turismo de la ONU (OMT) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTA, por sus siglas en inglés), es desolador. 

El análisis revela que el turismo internacional y sus sectores vinculados sufrieron una pérdida estimada de 2.4 billones de dólares en 2020. 

Este fue uno de los impactos directos e indirectos que fue derivado de la fuerte caída en las llegadas de turistas internacionales. 

Así, el análisis apunta a que el desplome del turismo a nivel mundial por la pandemia de coronavirus podría incluso provocar una pérdida que superará los cuatro billones de dólares en el PIB entre 2020 y 2021.

›Estos estimados se basan en simulaciones hechas por el modelo GTAP (Proyecto de análisis del comercio mundial) que capturan los efectos de la reducción del turismo internacional. De esta forma se evaluaron los efectos económicos de tres posibles escenarios, con base en reducciones en las llegadas internacionales en el sector turístico en 2021.

Por ejemplo, en el primer escenario se plantea una disminución de 75% en las llegadas de turistas internacionales, tal vez el pronóstico más pesimista que está basado en las reducciones de turistas en 2020. En este punto se observó una caída en los ingresos turísticos globales de 948 mil millones de dólares que provoca una pérdida en el PIB de 2.4 billones de dólares, un aumento hasta de dos veces y medio. Aunque esta relación varía mucho entre países, de uno a tres o cuatro veces.

El segundo escenario se observa una reducción del 63% en las llegadas de turistas internacionales, una estimación menos pesimista.

Mientras que el tercer escenario, considera tasas variables de turismo nacional y regional en 2021. Aquí se observa una reducción de 75% del turismo en países con bajas tasas de vacunación y una reducción de 37% en países con tasas de vacunación relativamente altas; la mayoría países desarrollados y algunas economías más pequeñas. 

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