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Brenda Mireles

Aunque se haya convertido en un elemento común en la vida diaria, lo cierto es que el agua es un recurso en peligro. Según datos de la revista Science, uno de cada cinco pozos en todo el mundo corre el riesgo de secarse si disminuyen los niveles de agua subterráneos. Y aunque la magnitud de las consecuencias no han sido bien definidas, se sabe que las principales causas son la mala administración de los gobiernos que ha originado una sobreexplotación de los mantos acuíferos.

Pero no todos los países consumen por igual. Datos del portal Earth.org señalan que Emiratos Árabes Unidos es la nación que más metros cúbicos gasta per cápita con un total de 3,136,000 litros cada año. Estados Unidos es el siguiente país en la lista con 2,842,000 litros, seguido de Canadá con 2,333,000 litros.

El uso que se le da también es diferente, ya que mientras en América y África, la mayor parte se destina al sector agrícola, en Europa es la industria quien se lleva la mayoría del recurso, según información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

›Además del uso indiscriminado del agua en industrias como la textil y de alimentos y bebidas, el cambio climático es el responsable de la escasez que existe ya en varias zonas y de la cual México también es víctima. El derretimiento de los glaciares impide su acumulación, pues de forma natural, estos liberan agua dulce de forma regular durante los meses cálidos, pero al disminuir su volumen en la temporada de calor, es menos lo que pueden aportar al consumo humano, pues la existente se evapora con más rapidez.

Entre las soluciones que se han propuesto para garantizar el acceso al agua se encuentra la recolección de las precipitaciones y realizar excavaciones más profundas, pero esta última opción, además de ser cara, no garantiza agua de calidad.

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