Hannia Novell

Las elecciones del 2021 están a la vuelta de la esquina y el Presidente Andrés Manuel López Obrador y Morena llevan una amplia ventaja, gracias a una oposición pulverizada e incapaz de capitalizar los grandes fracasos del gobierno de la 4T.

El manejo desastroso de la pandemia de la Covid-19, que ha provocado la muerte de más de 52 mil personas; la incapacidad para resolver la inseguridad con una incidencia delictiva a la alza y 17 mil 982 personas asesinadas entre enero y julio de 2020, un promedio de 100 muertes violentas diarias; y apostar por recortes presupuestales a rajatabla, en lugar de promover la actividad económica, desató un desempleo atroz que ya alcanzó a 12 millones de personas en los primeros seis meses del año.

Ni siquiera esos números fríos -que muestran el tamaño del desengaño, la ineptitud y la inoperancia del gobierno de la 4T- han provocado una disminución significativa en la popularidad del inquilino de Palacio Nacional.

Hay analistas que señalan a López Obrador como un especialista nato de la comunicación quien, pese a la gravedad de la crisis sanitaria, económica y de inseguridad, ha logrado sortear el vendaval y será un factor definitivo en las elecciones del próximo año, cuando se renovarán tres mil 896 cargos de elección popular.

El calendario del INE señala que los estados en los que se renovarán gubernaturas, diputaciones locales y ayuntamientos son: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.

Las entidades donde se elegirán congresos y alcaldías son: Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán. En Coahuila, Quintan Roo y Tamaulipas sólo se elegirán ayuntamientos y en Aguascalientes, Durango e Hidalgo sólo se renovarán los congresos locales. 

En este mapa electoral, Morena lleva la ventaja. De acuerdo con el más reciente reporte de Demoscopia Digital, el Partido Acción Nacional (PAN) sólo puede aspirar a mantener el Estado de Querétaro. En Nuevo León, Morena y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se disputan la preferencia del electorado. En las otras 13 entidades federativas, el partido de AMLO tiene amplias posibilidades de ganar.

Es cierto que las encuestas son sólo una fotografía del momento y aún es muy temprano para cantar victorias y llorar derrotas. Todavía falta que los partidos políticos designen a sus candidatos y determinen si competirán solos o establecerán alianzas y coaliciones.

Sin embargo, es preciso señalar que los partidos de oposición han sido incapaces de hacerle frente al gobierno, para capitalizar, política y mediáticamente, los errores, excesos y omisiones de López Obrador. Si Acción Nacional, PRI, Convergencia y lo que queda del Partido de la Revolución Democrática (PRD) siguen paralizados, será imposible llegar al grupo de electores indecisos que-dependiendo de la entidad federativa- representan del 18 al 30 por ciento de los electores encuestados por Demoscopia Digital.

Mientras López Obrador y Morena avanzan en todo el país, no existe una opción real, una alternativa de proyecto de Nación que pueda entusiasmar a un electorado decepcionado por las corruptelas del PRI, la incapacidad del PAN, la parálisis del PRD y las rémoras del PT, Convergencia y PVEM. 

Más allá de siglas, no hay ideales ni personajes que muevan los corazones rotos por la pandemia, la violencia criminal y el machismo. ¡Cuidado! 

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