Foto: Rich Fury/Getty Images/AFP

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AFP

Francia dijo el miércoles que prolongará el confinamiento de la población para frenar la propagación del coronavirus, en tanto la cifra de muertos se disparó en Europa y Estados Unidos, y los expertos advirtieron que la inminente recesión global podría ser la peor en décadas.

Los gobiernos se debaten entre garantizar la seguridad pública y parar el devastador impacto económico de la paralización de actividades, que en unas semanas eliminó millones de puestos de trabajo. 

Más de 80.000 personas en todo el mundo murieron desde que se reportó el primer caso en diciembre en China. La pandemia ha hundido en un colapso a la economía global y ha forzado a miles de millones de personas a permanecer en sus hogares tanto como sea posible para evitar contagios.

Los expertos en salud enfatizaron que cualquier flexibilización prematura de las restricciones podría acelerar la propagación de una enfermedad que ya afecta a casi todos los países. 

En Francia, una de las naciones europeas más afectadas, con más de 10.000 muertes, la orden de confinamiento emitida el 17 de marzo «se prorrogará» después del 15 de abril, dijo a la AFP un funcionario cercano al presidente Emmanuel Macron. 

Italia y España todavía registran cientos de muertes diarias, aunque la situación también se está deteriorando en el Reino Unido, con un récord de 938 fallecidos el miércoles, cuando el primer ministro Boris Johnson pasó un tercer día en cuidados intensivos. El político de 55 años está «mejorando» y de «buen humor», aseguraron las autoridades. 

Nueva York, epicentro del brote estadounidense, registró un récord de 779 muertes en 24 horas, aunque el gobernador del estado, Andrew Cuomo, dijo que las hospitalizaciones han disminuido.

Un informe preliminar indica que un 34% de los fallecidos en Nueva York son latinos, cuando constituyen el 29% de la población de la ciudad.

En Wuhan, la ciudad china cuna del nuevo coronavirus, se vivieron momentos de euforia cuando se levantó la prohibición de viajar que se mantenía desde enero. 

«Un momento muy, muy triste»

En todo el mundo, el personal médico está pagando un alto costo físico y emocional en desbordadas unidades de cuidados intensivos y hospitales improvisados erigidos en estadios deportivos, barcos e incluso en una catedral de Nueva York. 

En España, se informaron otras 757 muertes el miércoles, lo que eleva el número de víctimas por segundo día después de varios días de declive. 

«He tenido mi fase de ira, de negación, vas teniendo fases», dijo a AFP Antonio Álvarez, un enfermero de 33 años de Barcelona. «Ahora todavía está un poco desbordado pero va mejor».

En Italia, el país con más muertes por la pandemia, la policía comenzó a ajustar los controles del confinamiento, ante la tentación de la gente a salir al ver una tendencia a la baja de los decesos.

«La única arma que tenemos es el distanciamiento social», advirtió el ministro de Salud, Roberto Speranza. 

Mientras tanto, muchos judíos en todo el mundo celebraron el comienzo de la Pascua sin las grandes reuniones familiares que normalmente se organizan, y con algunos recurriendo a las plataformas virtuales. 

«La fiesta de la Pascua se celebra con amigos y familiares», dijo a la AFP Yigel Niasoff, de 45 años, desde su balcón en Nueva York. «Con la pandemia, es un momento muy, muy triste».

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