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Manuel Lino / Los Intangibles.com

Esta mañana, el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla dio a conocer que solicitaron a la Food and Drug Administration de Estados Unidos el permiso para el uso de emergencia de la vacuna contra Covid-19, tras 248 días de trabajo, contados a partir del 16 de marzo, cuando el consorcio farmacéutico empezó a colaborar con la compañía alemana BioNTech, que ya había diseñado una vacuna para el SARS-CoV-2.

BioNTech es una compañía de mil 300 empleados que a principios de 2020 tenía la meta de generar productos biotecnológicos que pudieran prevenir y curar el cáncer; entre ellos, un tipo especial de vacunas basadas en lo que se conoce como ARN mensajero. Cuando se dio la noticia de que en Wuhan, China, había un brote de un nuevo coronavirus, decidieron probar con él si su diseño innovador de vacuna podía tener más aplicaciones.

La razón por la cual la técnica del ARN mensajero es promisoria tanto para prevenir el cáncer como ataques virales se puede entender por lo siguiente: 

La información genética está almacenada en el ADN de cada una de nuestras células; para expresar o “poner a trabajar” esa información, se hacen copias del ADN en unas moléculas llamadas ARN mensajeros, con los cuales unas maquinitas celulares llamadas ribosomas elaboran proteínas. Un gen se define entonces como el fragmento de ADN que tiene la información para hacer una proteína.

En el cáncer, nuestras propias células empiezan a elaborar proteínas extrañas, igual que cuando un virus las “secuestra” y las obliga a hacer copias de sí mismo. 

Así, la vacuna que hizo BioNTech (también la de Moderna) con el gen de la proteína espiga (S) del coronavirus tenía todas las de ganar: la introducción de ARN mensajero es muy segura, pues por sí solo no hace nada; permite desde el principio que el sistema inmune aprenda a reconocer a las células que están elaborando a la proteína S, no sólo a que la reconozcan en el virus, por si fuera poco, es más rápido hacer copias de ARNs mensajeros, y las nanocápsulas en que se transportan, que hacer y cultivar virus atenuados o que funcionen como vectores. 

Dependiendo del tiempo que le tome a la FDA, la vacuna de Pfizer-BioNTech podría empezar a distribuirse en Estados Unidos a finales de diciembre.

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