Irene Muñoz

Hace unos días las bolsas del mundo se fueron al alza de forma importante, gracias a las grandes expectativas para lograr el control de la Covid-19, lo que generó el anuncio de los laboratorios líderes a nivel global. 

Así, Pfizer y BioNTech informaron que contaban con 90% de resultados eficaces en 43 mil 500 voluntarios de seis países donde fue probada dentro de su fase 3.

Ante esto, empresas del sector turístico que han sido muy sacrificadas durante estos meses y han tenido grandes pérdidas, inmersas en la crisis por la pandemia, tuvieron un poco de oxígeno en los mercados. No sólo detuvieron su caída, sino que lograron repuntar hasta en 37% como pasó con Carnival Cruse Line, en un 19% la aerolínea United Airlines Holdings, 15.1% American Airlines y 9.7% Southwest Airlines en los mercados internacionales.

Sin embargo las cosas para México no fueron tan gloriosas y la Bolsa Mexicana de Valores reportó que empresas del mismo sector, como Grupo Aeroméxico, quedaron incluso por debajo del valor que tenían hace un mes que era de 4.79 pesos la acción, y se establecieron ese día en 4.4 pesos.

Si bien el sector turístico se ha ido recuperando, el avance ha sido muy lento. Esto lo podemos conocer al revisar los estudios comparativos elaborados por el Centro de Investigación y Competitividad Turística Aháhuac (CICOTUR), que presenta un acumulado anual en ingresos por visitantes internacionales en este 2020 al cierre de septiembre, de -56.2% con base en el mismo periodo del año anterior.

Durante abril, se puede apreciar en el indicador, el país cayó a su nivel más bajo al ubicarse en -92%; y en los tres meses posteriores recuperó sólo 10%, estableciéndose a mediados de julio en una pérdida de -80% del acumulado anual; y ya durante agosto y septiembre logró una recuperación de 23.8 por ciento.

Respecto a las llegadas de turistas internacionales a México, en la misma temporalidad el acumulado anual se encuentra en -46.5%, indicando también una caída de llegada de turistas por vía aérea de -59%, y de llegadas de pasajeros en cruceros de -60.1 por ciento.

Si bien es cierto que con la llegada de una vacuna el mundo regresaría a su movilidad turística y del sector de servicios, lo cierto es que para nuestro país la distribución de la vacuna tampoco está garantizada, ya que en nuestra región no se cuenta con la infraestructura suficiente y necesaria para lograr tener la cadena ultra fría que requieren las vacunas del tipo que generan Pfizer y BioNTech, que debe ser de menos 75 grados Celsius que es aproximadamente 50 grados más fría que cualquier vacuna.

Como consecuencia, al no contar con el sistema de distribución que se requiere, incluso aunque hayan desarrollado un contenedor para transportar la vacuna, la logística y su aplicación en nuestro país es muy baja, a diferencia de Chile y Panamá que son los únicos en la región que podrían llevar a cabo la distribución con una posibilidad media.

El no contar y no generar durante estos meses la infraestructura necesaria para conseguirlo retrasará por supuesto la aplicación en las personas que habitan nuestro país, afectará la recuperación de los sectores y generará un daño diferenciado para México, ya que estaremos en desventaja respecto a otros países que tendrán una recuperación sostenida de sus industrias y, por supuesto, del turismo.

A nuestro país no le gusta ir a la vanguardia, preparar escenarios, generar las condiciones y desarrollar soluciones; una vez más la falta de previsión e inversión para generar las condiciones de distribución y aplicación de la vacuna, nos dejarán con vacuna para el mundo, pero sin vacuna para México.

Esto se podrá traducir entonces, en que tendremos una continuidad de pérdida de ingresos de visitantes internacionales, de por lo menos -38%, un panorama desolador y en desventaja, como desde hace dos años hemos estado. 

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