Irene Muñoz

Ante la inminente necesidad de recuperación del sector turístico mundial, gobiernos, asociaciones, expertos, así como estrategas en comunicación y manejo de crisis generan productos que permitan su reactivación de la forma más pronta posible.

México, que carece de autoridades activas que protejan al sector, es rebasada por la derecha por la iniciativa privada que, preocupada, se une, capacita y trata de implementar acciones coordinadas para salir adelante. Por medio de conversatorios, videoconferencias, reuniones y conferencias de prensa tratan de consolidar su plan para superar la crisis sanitaria, económica, y laboral.

En medio de estos conversatorios, una idea expuesta por autoridades de la Secretaría de Turismo federal, y tomada ya por algunas cámaras para ser implementado, ha levantado todas las alertas por su falta de viabilidad: la creación de una certificación para determinar establecimientos y entidades “Covid-free”.

Generar un certificado con estas características, y además avalado por la autoridad mexicana, tendría como función normar y hacer públicos los espacios en los que no exista el virus tanto en su cadena de abastecimiento, producción, empleados, establecimiento y usuarios. 

Si bien la idea puede sonar bien, su implementación es inviable. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha pronunciado en contra de los países que han sugerido la creación de “certificados” del tipo, y de los “pasaportes de inmunidad”, ya que no se cuenta con evidencia científica que permita generarlos. De entrada, no se cuenta aún con la certeza científica de que en los humanos, no exista un doble contagio o recaída. 

Ahora, imagine usted, que el gobierno avale estos certificados para atraer al turismo. Efectivamente sería muy llamativo y da mucho material para una campaña de promoción turística, por consecuencia los visitantes o usuarios lo podrían creer, pero es de una gran irresponsabilidad jugar con la seguridad sanitaria de las personas.

Siguiendo en el canal imaginario, si un espacio cuenta con el certificado “Covid-free”, imagine qué pasará cuando cualquier persona de la cadena de abasto y servicio contraiga o transmita el virus. Se perdería de inmediato esa certificación, pero ya habrían puesto en riesgo la vida de las personas que ahí estuvieron. Esto sin contar con que las autoridades turísticas no cuentan con facultad o atribución sanitaria para expedirlas.

Si bien es cierto que todos los que estamos inmersos en el sector, hemos pedido a gritos que las autoridades se activen en el tema, ya que hemos visto que no son capaces de luchar por él ni protegerlo a pesar de que sea su responsabilidad por funciones y cobren por ello; tampoco es buena idea tener ocurrencias no sustentadas que vulneren la seguridad sanitaria de personas usuarias y visitantes.

Piden deducción de impuestos

Presidentes de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México, Asociación Mexicana de Agencias de Viajes en CDMX, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en CDMX y representantes del Hospitality Sales and Marketing Association Internacional capítulo México; presentarán para reactivar al sector, una solicitud al Congreso de la Unión para que los viajes (traslados y hospedajes) sean deducibles en su totalidad de impuestos; así como solicitarán la deducibilidad de los consumos y la eliminación del 16% del IVA en restaurantes. 

En el esfuerzo por regresar al mercado a un sector que particularmente en nuestro país es de los más golpeados, sin importar que sea generador del 9% del PIB de México ni tampoco que emplee a una de cada 10 personas; esta medida sería de gran ayuda y haría viable el camino de la recuperación. 

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