Irene Muñoz

En las últimas semanas el sector de servicios ha tenido un incremento lento para su recuperación. Esto no ha sido derivado de un programa de incentivos ni promoción de México y sus destinos, sino por el avance de vacunación interna y en los países, así como por la necesidad de las personas para salir del aislamiento y retomar sus actividades. 

Los restaurantes en las zonas turísticas se encuentran abarrotados, aunque aún no se recupera del todo el espacio de eventos sociales que va en un 56%, y mucho menos el de congresos y convenciones que si bien ha ido contando con reaperturas, falta por mucho regresar a la normalidad e informó el Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (Comir) tiene prevista una reactivación para el 2021 de tan solo el 54 por ciento.

Respecto a la confianza del consumidor nacional relacionada con la posibilidad económica para salir de vacaciones en el verano por venir, el Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac (CICOTUR), informó que se cuenta con una recuperación del 27.3%, una cifra muy interesante ya que, con excepción del 2019, es el registro más alto para un mayo desde el 2008.

Para el mercado internacional se tiene, como destinos principales de playa, Cancún de enero a mayo ha tenido el -45.2%, cuya diferencia entre el 2019 y el 2021 es de -17.5%; Puerto Vallarta durante el mismo periodo de -60.1%, con una diferencia entre el 2019 y 2021 de -9.3%; y Los Cabos que ha consolidado una recuperación para mayo en comparación con el 2019 de +8.2%, lo que respecto a este año con 2019 representa un -33.3%.

La Ciudad de México, a pesar de su apertura, no ha logrado retornar en el servicio de hospedaje a su normalidad, la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de la Ciudad de México ha logrado reactivar en un 24.94% durante su acumulado a mayo que si bien es un 13.45% más respecto a enero, está muy lejos su ocupación hotelera de parecerse a una recuperación, ya que incluso sus tarifas para poderlo conseguir han tenido que reducirse al máximo.

El camino para la recuperación ha sido muy largo y falta mucho tramo por recorrer. La soledad de los sectores para sacar adelante sus nóminas y gastos de operación, así como la falta de atención a la promoción turística de algunos destinos, sigue poniendo en juego a la industria de servicios. 

Los tomadores de decisiones gubernamentales parecieran no entender la riqueza del sector, la generación del PIB que desarrollaban y el grueso de los empleos que genera pues continúan sin atender el tema y tomarlo en serio.

Si bien tenemos la certeza de que el sector no le interesa a la política pública actual, sería de gran sensatez que los expertos pudieran hacerles ver los beneficios que conseguiría nuestro país con la reactivación del sector, y generar, ya sea en la Secretaría de Turismo o en la de Relaciones Exteriores, un programa o acción que permita reactivar con seriedad al turismo y turismo de reuniones para lograr una mayor recuperación y estabilidad económica a las personas que lo conforman y por supuesto al país. 

Compartir