Irene Muñoz

Las restricciones de viaje en varios países, la falta de control de la Covid-19 en otros, los rebrotes en muchos más, así como la falta de vacuna, han hecho que el reinicio de actividades dentro del sector turístico global se lleve a cabo a cuenta gotas. Esto ha generado una afectación directa al empleo, y a los Productos Internos Brutos (PIB) mundiales.

En marzo, cuando la crisis realmente iniciaba, la Organización Mundial del Turismo (OMT) reportó una caída de 55% en llegadas de turistas internacionales; para abril, la cifra fue alarmante al establecerse en una reducción del 97 por ciento. Esto se tradujo en aproximadamente 180 millones menos del rubro, lo que derivó en la pérdida al mes de mayo, de 195 mil millones de dólares, en ingreso global. Con base en estadísticas de la OMT para nuestra región, Canadá y Estados Unidos presentaron en marzo una reducción de 60% y 50%, respectivamente; Canadá perdió en mayo al 99% de sus turistas. En el caso de México y sin haber cerrado fronteras, durante marzo caímos un 34% y para mayo el registro llegó a menos de 74 por ciento.

Estas bajas han generado la pérdida global de 121 millones de empleos, y si el panorama sigue como está, la cifra llegará aproximadamente a 197 millones, informó la presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Gloria Guevara.

Para nuestro país las cosas aún no están claras. A partir del traslado de la Sana Distancia a la semaforización, empresas del sector turístico como hoteles y restaurantes, realizan reaperturas con aforo limitado, así como han invertido en mecanismos de higienización para generar seguridad en sus visitantes. Desafortunadamente para algunos establecimientos, la medida no llegó a tiempo.

El Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), reportó que, por las cancelaciones de reservaciones de alojamiento, cerraron 262 hoteles en México. Esto representa alrededor de 52 mil 400 habitaciones menos. Lo mismo ocurrió con los restaurantes que, con base en información de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), más de 90 mil establecimientos quebraron, y con ello se perdieron aproximadamente 300 mil empleos. 

El sector turístico ha sido el más lastimado y sigue estándolo. A pesar de los cierres por tantos meses y sostener plantillas laborales, el gobierno les traspasó su responsabilidad de procurar salud a las personas, y obligó a los que han sobrevivido a la aplicación semanal de pruebas de detección para Covid-19 a su personal, esto aunado a los intentos de extorsión de los verificadores.

Las cosas no están sencillas para el sector. Si bien es cierto que en las últimas semanas se abrieron líneas de crédito para ayudar a las empresas a salir de la crisis, el tener establecimientos que no generan ganancias y seguir sumando a las pérdidas, hacen poco factible el acceso a ellos. 

El presente para el sector turístico es incierto y el futuro es inimaginable. La pandemia inesperada ha arrasado con vidas, y ha modificado la vida de todos. 

Derecho de réplica

El secretario de Turismo de la Ciudad de México, Carlos Mackinlay Grohmann, y la directora general del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México, Sara Paola Gálico Félix, pidieron derecho de réplica a la columna “Un par de pillos”, publicada el pasado 18 de junio. 

Piden se aclaren puntos que ya fueron expuestos de forma extensa en la anterior respuesta a otro Derecho de Réplica, el pasado 2 de julio. Si bien son de una Segunda Sesión Ordinaria y lo expuesto en esa réplica fue de la Primera, las irregularidades son las mismas. No obstante, su nueva carta se puede consultar aquí.

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