Irene Muñoz

A pesar de que los fideicomisos han sido satanizados por el gobierno federal, y se busca dejar de invertir en temas de gran relevancia como la ciencia, la investigación, la cultura y el deporte entre muchos otros; en la Ciudad de México no está ocurriendo lo mismo y contamos con el Fideicomiso o Fondo de Promoción Turística de la Ciudad.

Gracias a este fideicomiso ha quedado expuesto como a pesar de estar destinado para la promoción de la Ciudad, se redujo al máximo, hasta casi desaparecer desde el inició de la actual administración, la inversión en industrias creativas, eventos deportivos y por supuesto a deportistas, entre muchos otros temas, que generaban un retorno de inversión al incrementar a los turistas, y por consecuencia empleos formales e informales en el sector de servicios. 

También dejaron de lado la promoción nacional e internacional de las grandes experiencias gastronómicas, culturales, de arte y compras, entre muchas otras que como destino turístico la CDMX ofrece como experiencias únicas a los turistas; y se generaron con esos recursos, festivales y ferias gratuitas en las alcaldías de esta misma ciudad, con temas de promoción que no tienen nada que ver con la generación de turismo, objeto de este Fideicomiso, como la equidad de género, diversidad sociocultural de México, y medio ambiente; aunque también se llevaron a cabo foros de literatura, bailes populares y de salón, música y gastronomía tradicional, para hacer que los habitantes de esta ciudad que viven en Álvaro Obregón por ejemplo, visiten Azcapotzalco o se animen a tomarse una foto en el maravilloso monumento Cabeza de Juárez, en Iztapalapa. Turismo de barrio le dicen.

Otro gran tema que se hizo con este Fideicomiso, fue quitar la oportunidad a las personas de bajos recursos que no pueden viajar a un destino turístico con nieve y vivir de cerca la experiencia de patinar sobre una pista de hielo, así como deslizarse en toboganes con nieve, como ocurre en ese tipo de destinos, motivo que dio origen a estas pistas de hielo en el Zócalo, y que hoy son pistas de acrílico, quitando todo el sentido de esa experiencia; pero eso sí, lograron tener  la pista de patinaje más ecológica y grande del mundo.

Como consolidación de su proyecto de promoción, este Fideicomiso se hizo competencia a sí mismo, y confundió a locales, nacionales y extranjeros, al dejar de consolidar el monumental y más importante desfile de Día de Muertos, uno de los mayores atractivos de México. Este desfile que se realiza el mismo fin de semana que la Fórmula 1, era una combinación muy atractiva para los visitantes nacionales e internacionales ya que podían estar en los dos eventos. Pero lo que hizo el FMPT fue invertir en dos desfiles diferentes del Día de Muertos, con una semana de diferencia entre uno y otro. Además, cambió su fecha de sábado a domingo, y decidieron hacerlo a la misma hora en la que se llevaba a cabo la carrera. Con esto se dejó fuera a visitantes internacionales y nacionales, de esta que era una emblemática experiencia.

El trabajo que ha logrado este Fideicomiso ha sido arropado por supuesto por su Comité Técnico, que desde 2019 fue modificado y la toma de decisiones del uso de los recursos corresponde casi exclusivamente a los representantes del gobierno. Dejaron a la iniciativa privada, que vale la pena decir son los generadores de ese presupuesto destinado para la promoción turística por medio del impuesto al hospedaje, sin posibilidad de ganar votación alguna. Por cierto se hizo sin modificar la Ley de Turismo, descuidando en todo momento por supuesto, la legalidad en el tema. 

Para el posicionamiento de la marca CDMX, obligación establecida en el Manual Administrativo del Fideicomiso, formularon programas institucionales para lograr lo impensable, hacer un gran esfuerzo para que del lugar 19 del mundo y primero de América Latina, posición en la que encontraba en 2018, pasara en 2019 al lugar 50. Así como consiguió en este 2020 dentro del barómetro global recién publicado, y gracias a las ciudades Doha, Santiago de Chile, Tel Aviv, Guangzhou, Taipei y Osaka, que bajaron de posiciones, ascender en la tabla al lugar 45. Todo esto en muy poco tiempo.

Menos mal que la Ciudad de México tiene al Fondo Mixto de Promoción Turística, y que no está aún en el mismo tono que la Federación. Aunque viendo la falta de aciertos es posible entender y tener claro que el problema no son los fideicomisos, sino la mala aplicación de sus recursos de forma profesional y debida. 

Compartir