Irene Muñoz

“Suspensión por falta de pago”. Con esa leyenda amaneció el pasado 23 de julio, el portal más importante para la generación de turismo hacia nuestro país, que en 2016 logró posicionarse en el tercer lugar del ranking mundial, VisitMexico.

Horas después, en un comunicado de prensa de la empresa Braintivity S.A., que tiene bajo resguardo ese bien público, aseguró que se trataba de un hackeo. Casi a la par, el mensaje del portal cambió a “No es un hackeo, es falta de pago”, negando lo dicho por la empresa. 

A partir de ahí, una serie de hechos desafortunados salieron a la luz, y apareció un tercer jugador, Sergio Loredo Foyo, dueño de Tecnocen.com, empresa a quién Braintivity contrató para hacerse cargo de la parte tecnológica, que terminó con una denuncia ante la Fiscalía por que estaba en sociedad con ellos y no recibieron el pago de los servicios. Todo esto, sin duda, ha puesto en riesgo a este bien público de la Nación. Vayamos al origen.

El 29 de mayo de 2019, el secretario de Turismo Miguel Torruco Marqués, firmó un Convenio de Concertación con la empresa Braintivity S.A., representada por Marcos Achar Levy, y Carlos Alberto González. En un documento de 12 páginas y tres anexos, se consideraba la alianza “clave para la promoción, el mejoramiento de la reputación y el posicionamiento de México”, y le otorgó a un particular el control, hosting y administración del portal, todas sus redes sociales.

Al no invertir recursos públicos, la Dirección General Adjunta de Apoyo en Contrataciones Públicas de la Unidad de Normatividad y Contrataciones Públicas, emitió un oficio en el que opinaba que el Convenio no estaría sujeto a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público. Esto quiere decir que no requería de licitación, ni invitación restringida para que Braintivity se hiciera de dicho contrato.

La contraprestación para ello, establecida en su cláusula Cuarta, en el apartado Cooperación Técnica, es que la empresa se comprometió a destinar 40 millones de pesos para el desarrollo del portal VisitMexico y sus redes sociales; así como 4 millones de pesos anuales acumulativos, para disposición de la Secretaría de Turismo para el destino que estime.

Hasta ahí todo pareciera funcionar muy bien, pero hubo una omisión muy importante, establecer las sanciones y responsabilidades para proteger a un bien patromonio de México, lo que representa que el secretario de Turismo incurrió en una falta administrativa no grave, como se establece en el Artículo 50 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

Por otra parte, Braintivity, como responsable de la protección y buena implementación de este bien público, incurrió también en varias faltas.

Para empezar, entregó sin tener el cuidado de protección y vigilancia las contraseñas y dominios a un tercero, como si le pertenecieran a ellos y no a un país. En segundo lugar, no elaboró un contrato para el manejo de ese bien público con Tecnocen.com. Y en tercer lugar, no cumplió con el pago estableciedo que, incluso, aunque hubiera tenido sobrecosto, ellos así lo aceptaron al entregarles el control de todo.

Lo que nos debe importar es el bien público y no el privado. Tecnocen.com está en un lío penal ya que generó un daño a un bien público del que no tenía derechos establecidos para su manipulación. Braintivity debió proteger en todo momento los bienes de la Nación, y denunciar ante la FGR desde la primera supuesta amenaza de su socia para parar el portal, pero fue omisa y dejó que las cosas crecieran al grado que quedó expuesto al mundo el bajo nivel que existía en la seriedad de la misma.

“Suspensión por falta de pago”. Una leyenda que ya quedó en la historia del turismo en México. 

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