Compartir

ejecentral

La delincuencia no está muy lejos de la ciudad de México. Se encuentra en ella, donde este jueves se realizó un secuestro colectivo que va a generar escándalo mundial. Se trata de un grupo de triatlonistas que estaba entrenando ciclismo en el Ajusco, que tiene unas laderas excepcionales para ese deporte, que salieron a las ocho de la mañana y nunca regresaron. Entre ellos se encuentran Fabiola Corona y Carlos Probert, dos triatlonistas mexicanos olímpicos y de fama en el extranjero, que fueron secuestrados por un grupo criminal. Dicen los que saben que el caso lo tiene la SEIDO, lo que define que el delito es de orden federal. Oséase, como si no hubiera suficiente desorden en este país.

Compartir