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Manuel Lino / Los Intangibles.com

El coronavirus causante de la Covid-19 puede infectar a las neuronas del sistema nervioso central, según una investigación realizada por científicos de la Facultad de Medicina de Yale y publicada en el Journal of Experimental Medicine

Este año ha quedado claro que Covid-19 es una enfermedad sistémica que causa principalmente afectaciones a nivel pulmonar y respiratorias; pero puede afectar además a muchos otros órganos del cuerpo, incluido, en algunos pacientes, el sistema nervioso central. 

Hasta ahora, sólo se había logrado relacionar las afecciones en el sistema nervioso, que van desde dolores de cabeza y pérdida del gusto y el olfato, hasta alteración de la conciencia, delirio, accidentes cerebrovasculares y hemorragia cerebral, con los coágulos atípicos y las alteraciones en la presión sanguínea a nivel micro que genera la infección con el coronavirus SARS-CoV-2. 

Los investigadores de Yale generaron “organoides de cerebro humano”, es decir, pequeños órganos en tercera dimensión, en miniatura, cultivados en el laboratorio a partir de células madre humanas, y descubrieron que el virus puede infectar neuronas en estos organoides y utilizar la maquinaria celular neuronal para replicarse. 

Al hacerlo, SARS-CoV-2 aumenta considerablemente el metabolismo de las células infectadas, lo que ocasiona que las neuronas vecinas que no han sido infectadas mueran por falta de oxígeno.

El equipo encontró que hay neuronas que producen la proteína ACE2 (la “llave de entrada del SARS-CoV- 2 a las células) pues al bloquear esta proteína en los organoides, éstos no se infectan. Además, descubrieron en los cerebros de uno de tres pacientes que sucumbieron a Covid-19, signos de que las afectaciones relacionadas con la sangre y, en uno de ellos, con la infección neuronal.

“Comprender el alcance total de la invasión viral es crucial para tratar a los pacientes, ya que comenzamos a descubrir las consecuencias a largo plazo del Covid-19, muchas de las cuales involucran al sistema nervioso central”, dice Akiko Iwasaki, autor principal de la investigación.

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