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Alejandro Alemán

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  • Metinides, sin buscarlo, elevó la nota roja a nivel de arte.

En El Hombre Que Vio Demasiado (México, USA, 2015) el director Trisha Ziff cuenta la historia de Enrique Metinides, legendario fotógrafo de nota roja cuyas placas más conocidas son exhibidas en Londres y Nueva York además de ser altamente cotizadas por coleccionistas de todo el mundo. Metinides, sin buscarlo, elevó la fotografía de nota roja a nivel de arte.

Hijo de inmigrantes griegos asentados en México, Enrique recibió de manos de su padre su primera cámara a los diez años de edad. Lo primero que fotografió fue un choque sucedido cerca de su casa y a partir de ahí nació la obsesión. El pequeño Enrique salía todas las tardes a buscar más accidentes que fotografiar. La policía y algunos reporteros lo empezaron a reconocer, uno de ellos incluso le ofrece trabajo. A los doce, Enrique llevaba a la escuela un ejemplar de La Prensa para presumirle a sus amigos las fotos que le publicaban.

Metinides -que sin duda es el fotógrafo de nota roja más importante del país- ha visto miles de accidentes, cientos de muertos e incluso ha rescatado a otros tantos. Todas las noches, con su cámara al hombro, sale a buscar a la muerte para retratarla, para verla a la cara una y otra vez. La oscuridad a veces contesta de regreso: ha estado a punto de morir en muchas ocasiones, pero Enrique se encomienda a la virgen de Guadalupe, que nunca le ha fallado.

A diferencia de la nota roja actual, el estilo de Metinides es diferente, evita el registro morboso, lo suyo es contar lo más posible en una sola placa: toma el accidente y a la víctima, pero también a los rescatistas y a las decenas de curiosos que por momentos parece que posan para la foto. Se trata de un macabro estilo de fotoperiodismo que encuentra la belleza innata en la tragedia más atroz.

 

El director Trisha Ziff (con cámara de Felipe Burchard y edición de Pedro García) muestra a un Metinides gustoso de compartir su historia, un hombre risueño, articulado y hasta simpático. Esto demuestra que Nietzsche estaba equivocado: existen personas que pueden mirar diariamente hacia el abismo sin dejarse perder en él.

Nota: Este documental se podrá ver en el festival DocsMX, que inicia este fin de semana.

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