Foto: Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

Esta semana, como otras oficinas públicas, los funcionarios del Centro de Control de Confianza del Instituto Nacional de Migración tuvieron que regresar a trabajar, y se toparon con varias novedades.

Resulta que les avisaron que el comisionado Francisco Garduño instruyó que es obligatorio usar cubrebocas y guantes en los horarios de trabajo, pero no se los dará la institución, cada servidor público los tiene que comprar, sólo les dotaron una careta; también les notificaron que tendrán que hacer guardias, además de sus horarios habituales, y que están evaluando disminuir el personal, porque una sola persona puede hacer los tres exámenes: polígrafo, psicológico y de entorno social; se trata, aseguran, de una forma de desaparecer un mecanismo —que sólo pueden hacer personas especializadas y certificadas—, que de funcionar adecuadamente detecta y frena la corrupción dentro de las instituciones, pero dicen que es por la austeridad. 

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