Raúl García Araujo

El municipio mexiquense de Ecatepec va de mal en peor. Y no lo digo por sus ciudadanos, que todos los días salen a trabajar para ganarse la vida, sino por sus autoridades, encabezadas por el morenista Fernando Vilchis, quien, a pesar de levantarse, según él, todos los días a las 5:00 de la mañana para encabezar los operativos contra la delincuencia, no logra cambiar la percepción de esa lucha.

El gabinete de seguridad del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ubica a Ecatepec como el municipio del Estado de México donde se cometen el mayor número de delitos de alto impacto; es decir, hay más homicidios, secuestros, robos con o sin violencia y extorsiones.

En junio, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval señaló a este municipio como uno de los más violentos del Estado de México; incluso advirtió que en este lugar el narcomenudeo y las extorsiones van al alza.

La culpa de la difícil situación que vive la localidad en materia de seguridad no es solo de Vilchis, sino también del gobernador Alfredo del Mazo, que no ve ni escucha lo que está pasando en la zona oriente de la entidad que gobierna.

Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, en Ecatepec, el 94.4 por ciento de su población mayor de 18 años dijo sentirse insegura en su ciudad.

De nueva cuenta, el transporte público es uno de los lugares más afectados por el delito en este municipio, pues el 94.4 por ciento de la población se siente inseguro durante sus traslados.

Será por eso, y en vísperas de las elecciones de 2021, que el senador de Morena Higinio Martínez propuso dividir a Ecatepec en dos y crear el municipio de Ciudad Azteca. El legislador basó su propuesta en los altos índices de violencia.

«Ecatepec no puede seguir así. La gente se merece otra oportunidad. Creemos que dos municipios administrados de otra manera van a dar una salida diferente a la población», declaró Martínez.

Sin duda, estas afirmaciones representan un duro golpe político a su compañero de partido Fernando Vilchis, pues muestran como mediocres sus resultados, y estos pueden llevar a Morena a perder el municipio en las próximas elecciones y con ello ver mermada sus posibilidades de arrebatarle la gubernatura al PRI en el 2023.

Lo que también critican los militantes de Morena es que el gobierno de Fernando Vilchis no ha reducido los niveles de pobreza del municipio. De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el 47 por ciento de su población vive en extrema pobreza; es decir, no ha emprendido algún programa social que puede mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Ecatepec tiene poco más de un millón 700 mil habitantes y cuenta con un presupuesto anual de 5 mil millones de pesos.

La propuesta de Morena de dividir Ecatepec en dos municipios implicaría tener más presupuesto y así canalizarlo mejor a atender con mayor eficacia problemas como la inseguridad, la falta de agua potable y la pobreza.

Los legisladores de Morena que promueven la división de Ecatepec buscan que el Congreso del Estado de México apruebe la reforma a más tardar el próximo mes para que en los comicios de 2021 se convoque a la elección de sus primeras autoridades municipales.

Habrá que esperar si el operador político de Morena, Higinio Martínez, logra su cometido; de hacerlo, conseguirá la candidatura de su partido al gobierno del estado, mientras que a Fernando Vilchis no le espera un futuro político muy próspero ante el fracaso de su gestión en Ecatepec.

En Cortito: Nos cuentan que las cosas en materia de seguridad pública están también muy mal en el estado de Morelos. Varios comandantes de esa entidad contaron a este columnista que el comisionado Estatal de Seguridad Pública, almirante José Antonio Ortiz Guarneros, es un funcionario de ornato, ya que el verdadero «comisionado en funciones» es Raúl Gómez Cruz, un policía veracruzano quien fue detenido en su estado por golpear a su esposa y quien está bajo investigación por haber ordenado la liberación de unos secuestradores en enero pasado en el municipio de Cuautla. Gómez Cruz ha sido señalado en diferentes mantas por presuntamente tener vínculos directos con la delincuencia organizada. Los comandantes denuncian que utiliza como taxi el helicóptero de la Comisión Estatal de Seguridad Pública y que tiene a su cargo un grupo de policías que se encargan de cobrar cuotas a empresarios de bares y centros nocturnos para darles protección. Los jefes de la policía estatal de Morelos ya enviaron una carta al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, y a los secretarios de la Defensa, general Luis Cresencio Sandoval, y al almirante José Ojeda Durán para que tomen cartas en el asunto. La pregunta es ¿Y dónde está el gobernador Cuauhtémoc Blanco para que ponga orden?

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