Raúl García Araujo

La llegada de Mario Delgado a la dirigencia nacional de Morena fortalece las aspiraciones presidenciales del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard para 2024.


Si bien es cierto que el canciller mexicano es uno de los mejor evaluados dentro del gabinete de la Cuarta Transformación, también se sabe que para el presidente Andrés Manuel López Obrador el también exjefe de Gobierno representa uno de sus mejores funcionarios y animales políticos para el futuro.


Pero ahora, con la llegada de Delgado a la dirigencia nacional de Morena, Ebrard podrá construir desde las bases de ese instituto político su candidatura presidencial para suceder en Palacio Nacional a López Obrador.


La gran perdedora será la actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien no ha logrado mejorar la percepción de seguridad de los capitalinos ni contener los contagios por la pandemia de Covid-19, que está por entrar a un rebrote que obligará a su gobierno a cerrar de nuevo establecimientos y negocios que están a punto de la quiebra.


Es decir, la pandemia ha provocado que Sheinbaum -quien ayer anunció que dio positivo al nuevo coronavirus- se distraiga de los asuntos políticos y ahora con Mario Delgado al frente de Morena se ve lejos su candidatura presidencial a pesar de contar con el cobijo del presidente López Obrador.


Delgado le debe su carrera política a Ebrard. Fue en 2002 cuando el entonces director de estadísticas de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal se ganó la confianza del secretario de dicha dependencia, Marcelo Ebrard.


En ese entonces, Ebrard dejó en manos de Mario Delgado la construcción de su política de seguridad cuando el entonces jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador firmó un convenio de asesoría con el exalcalde de Nueva York, Rudolph Giualini.


La aplicación del programa “Cero Tolerancia” en la capital del país, catapultó la imagen de Marcelo Ebrard no sólo a nivel nacional sino internacional. Medios nacionales e internacionales solicitaban entrevistas e información del programa que se puso en marcha.


Con el plan, Ebrard cerró comercios donde se vendían autopartes presuntamente robadas y el gobierno confiscó predios que eran utilizados por el crimen para construir hospitales y parques. Todo iba bien para Marcelo Ebrard hasta que en 2004 fue destituido del cargo por el entonces presidente Vicente Fox por linchamiento y muerte de dos agentes federales en Tláhuac.


El cobijo vino de nuevo de Andrés Manuel López Obrador quien lo nombró secretario de Desarrollo Social del Distrito Federal para después, en 2006, convertirse Ebrard en jefe de Gobierno y Mario Delgado en su secretario de Finanzas.


Ahí la cercanía del secretario de Relaciones Exteriores con el nuevo dirigente nacional de Morena, quienes en los últimos años han trabajado juntos y en 2024 los veremos en la boleta electoral. A Marcelo Ebrard como candidato presidencial y a Delgado como candidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, ambos por Morena.
Desde ahora los dos trabajan para que sus cuadros aparezcan como candidatos en las elecciones de 2021. En este escenario la perdedora sin duda es Claudia Sheinbaum.

En Cortito: Nos escriben de la Secretaría del Bienestar para informar que ya hicieron contacto con Cayetano García Barrera, el señor de cien años de edad que no ha podido cobrar su pensión en lo que va de este año. Nos dicen que también hablaron con Rito García que no ha podido terminar con su trámite de pensión por discapacidad y que pronto resolverán ambos casos. La Secretaría del Bienestar pone a disposición de la población en general el número 800 639 42 64 para atender cualquier problema que tenga que ver con estos programas sociales que tanto presume el presidente Andrés Manuel López Obrador.

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