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Tomás de la Rosa

Trimestre a trimestre, la economía de Estados Unidos volvió a crecer por segunda vez; sin embargo, en su comparativo anual, los efectos de la pandemia siguen pesando. En el cuarto trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) disminuyó 2.5% respecto al mismo lapso de 2019. 

Así, para todo el año, la economía más grande del mundo disminuyó 3.5% al sumar 20.93 billones de dólares; es decir, casi 20 veces el tamaño de la economía mexicana.

En términos trimestrales (variación respecto al periodo inmediato anterior), en el cuarto trimestre creció 4.0%, respecto al periodo julio-septiembre de 2020. Ese incremento se sumó al avance de 33.4% del segundo trimestre y los desplomes derivados de las medidas de confinamiento por el coronavirus de -5.0% en el primer trimestre y -31.4% en el segundo.

En el dinamismo, “la inversión fija fue la que más contribuyó al crecimiento, con alzas de doble dígito. La inversión en equipo creció 24.9% y la residencial en 33.5%”, señaló Santiago Fernández, economista de Intercam Banco.

Ese crecimiento en la unión americana destinó 80% de las exportaciones totales de México, llevó a nuevos máximos históricos al comercio exterior mexicano. En diciembre, las ventas internacionales sumaron 43 mil 163 millones y en el cuarto trimestre 123 mil 428 millones de dólares, montos nunca antes registrados.

Según Fernández, de “las exportaciones dirigidas a Estados Unidos crecieron 13.9%, mientras que las destinadas al resto del mundo avanzaron nueve por ciento”.

En ese sentido, la economista en Jefe de Banco Base, Gabriela Siller, comentó que considerando la correlación de ambas variables, con un incremento de 5.0% del PIB de Estados Unidos, las exportaciones mexicanas crecerían 18% y el PIB local crecería 3.76%, nominal, al que habría que restar importaciones y sumar el crecimiento del consumo y de la inversión.

Con un incremento de 5% del PIB de Estados Unidos para 2021, con ese crecimiento de las exportaciones el PIB de México crecería 3.76 por ciento.

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