Foto: Cuartoscuro

Compartir

Juan Carlos Rodríguez

El Centro de Investigación Económica y Presupuestal (CIEP), especializado en gasto público, alertó sobre lo artificial que resultan los incrementos al rubro salud en el proyecto de presupuesto de 2021.

Por ejemplo, el presupuesto destinado al Ramo 12 de Salud, plantea un incremento de 9.1% al pasar de 133 mil 246 millones de pesos este año, a 145 mil 414 millones para el próximo. Sin embargo, Judith Senyacen Méndez, coordinadora de Salud y Finanzas Públicas del CIEP, advierte que este aumento es engañoso, pues se debe a que la Secretaría de Hacienda le trasladó a la Secretaría de Salud el manejo del Fondo de Salud para Bienestar, que es un fideicomiso para gastos catastróficos, equivalente a 33 mil millones de pesos.

Según Méndez, el incremento en el presupuesto de la Secretaría de Salud no es por 33 mil millones de pesos, sino de 12 mil 168, lo que pone en evidencia que hubo recortes en programas de salud, a pesar de la pandemia.

Entre las áreas afectadas están la Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud (-6 mil 368 millones de pesos), el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (-601 millones), el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (-37 millones) y el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (-8 millones).

En plena pandemia de Covid-19, el gobierno federal propone quitarle recursos a dos rubros clave para la salud pública: vigilancia epidemiológica y control de enfermedades.

El Proyecto de Presupuesto para 2021 enviado ayer por la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados plantea un recorte de 517 millones de pesos al programa de Prevención y Control de Enfermedades, que es administrado por la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE.

Durante sus conferencias nocturnas, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha sido enfático al señalar que México es el cuarto país del mundo con más muertes por coronavirus debido a la elevada prevalencia de enfermedades como diabetes e hipertensión, entre otras.

Sin embargo, desde el punto de vista presupuestario, el gobierno no tiene interés en reforzar el control de padecimiento, pues de 13 mil 077 millones de pesos canalizados para este rubro en 2020, para el año próximo propone que sean 12 mil 561, lo que equivale a una reducción de 4% en términos reales.

De concretarse el proyecto, la institución más afectada sería el ISSSTE, pues de 5 mil 477 millones etiquetados para prevención y control de enfermedades en 2020, pasaría a 5 mil 017, una merma de 460 millones de pesos. En segundo lugar está el IMSS, que pasaría de 7 mil 048 a 7 mil 002 millones de pesos, una baja de 46 millones. Finalmente, la Secretaría de Salud pasaría de 552 a 541 millones, una reducción de 11 millones.

Una de las lecciones de la pandemia por el virus SARS-CoV-2 es que fallaron las predicciones sobre volumen de personas enfermas, número de fallecimientos y picos de contagio, lo que puso al descubierto deficiencias en el sistema de vigilancia epidemiológica.

Sin embargo, en el proyecto de presupuesto para 2021 no se percibe algún afán por reforzar esa área del sistema de salud, ya que el Programa de Vigilancia Epidemiológica sufriría un recorte de un millón de pesos, al pasar de 551 millones de pesos en 2020 a 550 millones el próximo año.

De acuerdo con Judith Senyacen Méndez, coordinadora de Salud y Finanzas Públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestal (CIEP), el proyecto del presupuesto 2021 no está acorde con el tamaño de la emergencia sanitaria que causó la Covid-19, ni muestra un afán por solventar las deficiencias del sistema de salud.

“Para todo el sistema de salud del país se tiene un total de 692 mil 430 millones de pesos, lo que representa un incremento de 1.87% respecto a lo aprobado en 2020 sin pandemia. Yo creo que son aumentos insuficientes para atender el incremento que habrá de población que se necesitará atender el próximo año”, dijo la especialista.  

CONSULTA NUESTRO REPORTE ESPECIAL |

Compartir