Laura Borbolla

En días pasados, la Fiscalía General de la República dio a conocer que no tenía elementos para ejercer la acción penal en contra de Salvador Cienfuegos Zepeda, exsecretario de la Defensa Nacional en la época del expresidente Enrique Peña Nieto.

El Ministerio Público de la Federación es la única institución constitucionalmente establecida para investigar delitos del fuero federal, como lo es el de Delincuencia Organizada, Contra la Salud, entre otros. 

De igual forma, la Fiscalía General de la República es la única instancia que ejerce las facultades y atribuciones en términos de cooperación internacional para investigar delitos cometidos por mexicanos en el extranjero, extraditar imputados y desahogar pruebas que tengan validez en otro país vía la asistencia jurídica internacional.

En esta columna el pasado 23 de noviembre “De la calumnia algo queda”, anticipadamente referí la conclusión del caso, quizá todos los expertos y analistas en derecho penal público internacional, en ese momento pudieron haber pensado que el criterio de la suscrita era muy anticipado, no me gusta decir, “se los dije” pero sí.

No obstante, considero que debe ser el Fiscal Gertz y no el Canciller y menos el Presidente quien tiene que explicar, cómo decidió o no valorar las pruebas compartidas por el gobierno del país vecino del norte, ya que en mi experiencia ninguna asistencia jurídica internacional dura menos de tres meses en su desahogo íntegro; resulta y sucede que el no ejercicio de la acción penal, se determinó en la mitad de ese tiempo. Y sí hace que se levante una ceja y se pregunten propios y extraños, ¿cómo le hizo?

Por otro lado, es muy riesgoso en términos de cooperación internacional (tratados internacionales) dar a conocer así sin ton ni son, las constancias que el gobierno saliente de Donald Trump otorgó al del Presidente Andrés Manuel López Obrador, al repatriar al exsecretario, pues la conclusión efectivamente en términos argumentativos y probatorios, puede ser o no válida, no obstante las reglas de la cooperación mutua en términos internacionales, se basa en principios de confianza, igualdad, equidad y reciprocidad, lo cual se construye a partir de un sin número de actuaciones  del día a día.

Las pruebas aportadas por los Estados Unidos de América debieron ser analizadas, complementadas y ratificadas en términos del tratado de asistencia jurídica, el cual también permite establecer salidas como el de la doble criminalidad y tipicidad, es decir, que el delito imputado a cualquier personas se contemple como ilícito en ambos países, que las pruebas sirvan en términos procesales en ambos países, etc. O bien se pudo argumentar la prescripción del delito, sin embargo, pareciera que más que investigar, el enfoque fue desvirtuar lo actuado por las autoridades extranjeras.

De forma y fondo, el resultado acelerado un no ejercicio de la acción penal en favor del exsecretario, que sino hubiera surgido en un tiempo récord, en comparación con un sin número de carpetas de investigación y procesos en curso, a cargo del Fiscal Gertz, no habría sido necesario, ni media explicación, ni mayor desgaste diplomático.

Espero y deseo, por el bien del país que esta sea la nueva constante, investigaciones de alto perfil en menos de dos meses, o que entienda que los mexicanos del 2021 ya nos comunicamos e informamos a diferencia de los del siglo pasado.

El que organizó todo no dio la cara y anteponer la autonomía a conveniencia del Fiscal General de la República, ha puesto en tantos aprietos tanto al Canciller como al Presidente de la República. Y como lo dije hace casi dos meses, de la calumnia algo queda, y en esta ocasión es con implicaciones internacionales. 

Nota al Pie de Página:

El uso de las redes sociales, tiene pros y contras, en términos de libertad de expresión, esta no aplica cuando se hace un contrato de adhesión con un particular dueño de la plataforma, a quien se le da la potestad de hacer y deshacer con la información, datos, etc., será materia de un análisis próximo.

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