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Víctor Sánchez Baños

La esperanza, no obstante sus engaños, nos sirve al menos para llevarnos al fin de la existencia por un camino agradable.

François de La Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

Son varios los tragos amargos que tienen las fuerzas armadas con motivo de su participación en la lucha contra el crimen organizado. El último es Tatlaya, donde unos cuantos soldados fueron detenidos.

La movilización que el pasado fin de semana realizaron familiares de miliares en apoyo a los militares involucrados en la muerte de 22 civiles en Tlatlaya, Estado de México, quienes aparentemente fueron “fusilados”, asesinados pues, pasó sin pena ni gloria. Simplemente nadie les puso oídos.

De alguna forma los manifestantes tienen razón. No se les debe dar juicios sumarios a los soldados, sin antes ser escuchados por una autoridad competente y que éste dicte un veredicto. Claro, como tampoco se le dio un juicio a quienes fueron “fusilados” en aquella población.

Tenemos leyes y debemos aplicarlas. Sin duda, si los representantes de la sociedad, sean policías o soldados, e incluso la misma sociedad, son atacados, pues que respondan en defensa de sus vidas. La ley lo contempla, pero juicios sumarios no.

Esa movilización de familiares de los soldados detenidos por el caso Tlataya, mueve los pensamientos de miembros de las fuerzas armadas que se encuentran inmersos en la lucha contra el crimen.

Fueron varias organizaciones entre las que se encuentran la llamada Jesús Gutiérrez Rebollo, un general que fue el zar antidrogas en la administración de Ernesto Zedillo, así como la Organización Humanista por el Progreso Social de Lucía Zavala, con la simpatía de miembros de la tropa y oficiales.

No olvidan que otros miembros de las fuerzas armadas de bajo y alto rango fueron encarcelados pero exonerados de los cargos que les imputaban, como Tomás Angeles Dauahuare y Roberto Dawe. El primero su delito fue haber participado en conferencias sobre seguridad convocados por el PRI durante la pasada campaña presidencial y en la administración de Felipe Calderón.

En un país de leyes, este caso que ofende a la sociedad por la violación de derechos humanos, debe dársele transparencia al juicio.

PODEROSOS CABALLEROS.- El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monetagudo, por fin aceptó en privado que cedió a su homólogo de Durango, Jorge Herrera Caldera, la presidencia de la Conago para que éste pueda dedicarse a promover condiciones de democracia y equilibrio en el país, toda vez que dos perredistas presiden la Cámara de Diputados y el Senado, por lo cual era mejor que un priísta dirigiera a los mandatarios estatales. Cué asumiría la dirigencia de la Conago en agosto pasado en Aguascalientes, en presencia del presidente Enrique Peña Nieto, pero por la emergencia ocasionada por el huracán Odile en Baja California Sur la reunión se suspendió. Sin embargo, trascendió que gobernadores del PRI promovieron que Cué no asumiera este cargo ante la inestabilidad y falta de pericia en su administración en Oaxaca, como lo dio a conocer La Jornada el 22 de septiembre. *** Muy caro le sale al gobierno de Rafael Moreno Valle, en Puebla, el acuerdo que llegó con Volkswagen de México y su sindicato, para evitar el recorte de 1,252 trabajadores eventuales. El problema es que no sólo adoptó la medida el gobierno del Estado, sino que llevó de la mano al gobierno federal, donde el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, a mediados del año pasado, aceptó las condiciones de la compañía germana. Antonio Flores Trejo, secretario general de la representación obrera, explicó que a través del Servicio Nacional de Empleo, las autoridades aportan el equivalente a 20% de lo que cuesta mantener esa plantilla de no basificados. Y, lo que es peor, el dinero los erogan los gobiernos  y fue para cubrir los salarios de la última semana de octubre y la última de noviembre, del año pasado, mientras que el resto correrá a cargo de la empresa alemana, en el que se garantizan todas las prestaciones de ley. O sea, que para mantener los empleos le pagamos a la empresa, una poderosa empresa de talla mundial. Lo que tenemos que reconocer es que el presidente de Volkswagen de México, Andreas Hinrichs, le sacó dinero al gobierno mexicano y poblano, mientras estos exprimen fiscalmente a los mexicanos y poblanos.

RESPONSABILIDAD SOCIALCORPORATIVA.- En México sólo el 47.5% de los 210.3m3 de aguas residuales recolectadas en sistemas de alcantarillado es tratado1, es decir, más del 50% del agua residual se desperdicia. Con el propósito de lograr un reúso eficiente y sustentable del agua, residual, de lluvia o industrial, y evitar que llegue al medio ambiente con contaminantes, Rotoplas, que dirige Carlos Rojas Mota Velasco, hizo posible, tecnológicamente, la “Descarga Cero”.

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