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Brenda Mireles y Jonathan Nácar

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En 150 días México se define. El rumbo que tome el país el próximo 6 de junio no sólo establecerá una renovada realidad postelectoral, sino que implicará una prospectiva de lo que podríamos estar viviendo para 2024. No sólo se trata de las elecciones más grandes en la historia del país, 15 gubernaturas, 500 diputaciones, 30 congresos locales y mil 926 ayuntamientos; sino que al mismo tiempo se juega la estabilidad y
desarrollo. 

La tercera parte de las entidades en disputa, por ejemplo, representan casi la tercera parte de la economía y producción del país. Y otra tercera parte del territorio en elecciones ofrece un escenario que podría volverse crítico a causa de Covid-19, por el crecimiento número de contagios justo en el desarrollo de las campañas, especialmente Michoacán, Guerrero y Sonora. 

›Es tan oscuro el panorama que las muertes por Covid-19 a nivel nacional siguen en aumento, con un promedio de 551 muertes cada 24 horas; es decir, en el primer trimestre del año, mientras se vive la disputa político-electoral, cada día morirán en el país, en promedio, 23 personas a causa de la pandemia.

Pero a esto hay que sumar el surgimiento de un nuevo linaje o cepa del SARS-CoV-2, los especialistas han detectados más de mil mutaciones, pero ya hay dos variantes que volvieron a este patógeno más contagioso. Esto alterará todo pronóstico actual, particularmente las medidas adoptadas por el gobierno, porque un factor que juega directamente en contra de los esfuerzos por reducir los casos positivos a través de la vacunación, e incluso supondría mayor estrés a los sistemas de salud, colocando en riesgo la vida de más personas.

Es por eso que la vacunación en los próximos seis meses, al mismo tiempo que las elecciones,  serán medulares para definir el rumbo del país y la estrategia de insaculación podría convertirse en una herramienta geopolítica en diferentes escalas, e incluso la estrategia nacional podría ser el terreno fértil para utilizar estas dosis como mecánica electoral, en donde las presiones y acusaciones por el uso de los fármacos en contra del nuevo coronavirus, retrasarían el ritmo de inoculación, con lo que crecerían tanto contagios como muertes prevenibles.

Si bien los especialistas consideran que los acuerdos para comprar vacunas fueron exitosos. Las decisiones políticas sobre su aplicación y manejo marcarán la diferencia económica, de una larga y tortuosa recuperación económica, a un proceso más corto. 

“La habilidad del gobierno para ver si puede mantener estable la deuda pública y todo lo que lleva implícito un retraso en la recuperación económica”, advierte Marco Oviedo, economista en Jefe de Barclays.

Y el tiempo límite que han fijado los mercados es el próximo abril para observar avances y el impacto en frenar el contagio y muertes, añade Oviedo. “Creo que Semana Santa será clave. Si después de Semana Santa no se ve un avance sustancial, que ya la mayoría de los mayores de 60 años están vacunados y que ya haya una estrategia definida para la gente que está entre 40 y 70 años de edad, ahí sí empezará la preocupación”, comentó Oviedo.

Es así que a cuatro meses y 28 días de las elecciones intermedias de este 2021, ejecentral aborda los posibles escenarios, las principales alarmas y la proyección de lo que podría ocurrir en los comicios que, de acuerdo con diversos especialistas y el análisis de las condiciones de las 32 entidades del país, desde lo social, la salud, la economía y la violencia.

En tan sólo seis meses marcarán el destino de la llamada ‘Cuarta Transformación’, pues los dados para definir la viabilidad del futuro del gobierno en turno y su proyecto de nación están en el aire. 

›Es una elección muy importante. Sin duda marcará el rumbo no sólo de lo que pase en la (elección) presidencial de 2024, sino que de los siguientes años; si se reafirma la cuarta trasformación y se le otorga de nueva cuenta el respaldo, habrá 4T para rato. Si se rechaza, ya sea con cualquiera de las oposiciones que hay, y Morena no obtiene la mayoría que busca, es un escenario que no sólo marcará los próximos tres años de gobierno del presidente, sino que también irá defiendo, irá dando algo de luz a las elecciones de 2024”, aseveró Arturo Espinosa Silis, director-fundador de Strategia Digital, laboratorio especializado en temas electorales y de democracia de México y América Latina.

El escenario está puesto. En todo el territorio los contendientes están listos, por un lado, está Morena y sus aliados (Partido Verde, Partido del Trabajo, Fuerza Social por México, Encuentro Solidario y Redes Sociales Progresistas); la oposición con la alianza entre el PRI, PAN y PRD; y un Movimiento Ciudadano que le ha apostado para ir en solitario. 

Morena, el partido de mayor presencia en México se enfrenta a los puntos débiles que tiene desde las elecciones de 2018. Las zonas que comprenden el bajío, con Aguascalientes, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas; y en el norte, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, donde han evidenciado su rechazo al partido fundado por Andrés Manuel López Obrador en anteriores contiendas. 

Aunque no se han definido los candidatos, en este momento los intereses partidistas se están reacomodando, y esto definirá, junto con los otros factores económicos, sociales y de salud, el nivel de violencia que se dé en este proceso electoral, que inicia ya polarizado y sumido en una profunda crisis política.

Los analistas apuestan a que gracias a la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador “Morena mantendrá la mayoría en el Congreso”, lo cual es preocupante, porque “le permitirá mantener el control de una agenda política que socavará el entorno empresarial” en el país, alerta el informe de los Principales Riesgos 2021 del Grupo Eurasia publicado esta semana.

La apuesta de la oposición

Sin margen de maniobra, ni tiempo, en 2021 la oposición se está jugando, sin duda alguna, su capital político, pues además de que buscará disputarle la mayoría de las posiciones al bloque morenista en el Congreso de la Unión, están en juego 15 gubernaturas, 14 de las cuales están a cargo de la contraparte del partido del presidente. 

Se trata, sostiene Arturo Espinosa Silis, abogado especializado en Derecho Electoral, de “un escenario trágico para la oposición, en el que el PRI podría perder ocho de sus 12 gubernaturas que tiene actualmente; el PAN también podría perder varios espacios; y un PRD que prácticamente podría quedar sin gubernaturas”.

Si bien afianzar una mayoría en el Congreso, y a nivel local, tanto en los congresos como en los ayuntamientos es fundamental, Espinosa Silis sostiene que particularmente el peso de las gubernaturas podría marcar una diferencia en preservar o no la permanencia de la cuarta transformación que promueve su gobierno. 

En ese sentido, apunta, “el presidente López Obrador lo quiere hacer ver como un plebiscito en el que la ciudadanía debe de valorar si quiere seguir con la 4T; entonces refrenda su apoyo, y le refrenda la mayoría en la Cámara; le otorga mayor apoyo en los estados; a nivel local, tanto en los congresos, y en los ayuntamientos, pero sobre en las gubernaturas”.

Y añadió, “hoy en día políticamente los dos contrapesos más importantes que tiene el presidente son: el Senado y los gobernadores de oposición. Con estas gubernaturas varios de esos gobernadores de oposición podrían ser del partido del presidente, por ejemplo, los casos de Chihuahua, Nuevo León o Colima, que son posturas muy importantes”. 

Pero, sin duda, algo que debe ser tomado en cuenta es la importancia de los componentes locales. Como explica Roy Campos, presidente de Consulta-Mitofsky, pues para poder pasar una reforma, se requiere que un partido tenga presencia en 17 congresos estatales, y actualmente Morena supera ese número. 

Si bien estas elecciones podrían restarle presencia en las zonas norte y bajío, la prospectiva es que seguirá siendo una fuerza importante si se toma en cuenta que seis de los 10 partidos son morenistas, y el hecho de que puede sumar a miembros de otros partidos tras la contienda, tal como lo hizo en las elecciones de 2018. 

Las encuestas ya lo reflejan: Mitofski da una ventaja a Morena de 41.1 puntos porcentuales en la encuesta efectiva de preferencias para diputados federales de diciembre, frente a los 21.6 que obtuvo el PAN y los 15.6 registrados por el PRI.

La alianza conformada por el PAN, PRI y PRD ha empezado con el pie derecho, ya que, en palabras del Roy Campos, “separados, prácticamente Morena los iba a arrasar”, algo que lo que ya se dieron cuenta. Pero podría cojear al momento de designar a sus candidatos, ya que se debe tomar en cuenta la afinidad del electorado; elegir incorrectamente significaría más de un voto para su adversario. Sin embargo, la coalición tiene altas probabilidades de arrebatar algunos triunfos a Morena.

Por su parte, el partido creado por el presidente podría apostar a su lema contra la corrupción, recalcando la importancia de “seguir luchando para erradicarla”. Sin la imagen de Andrés Manuel López Obrador en las boletas como en las elecciones de 2018, habrá menos votos, y aunque Morena pueda llegar a perder presencia, la verdadera pregunta es qué pasará con los partidos afines al proyecto de nación del mandatario, ya que, de no conseguir suficientes apoyos en estas elecciones, Fuerza Social por México, Encuentro Solidario y Redes Sociales Progresistas podrían perder su registro.

En cuanto al partido restante, Movimiento Ciudadano, señaló Campos, también tiene buenas posibilidades con todo y que es la única fuerza política que no estableció alianzas, lo que limitará su alcance entre los mexicanos.

Finalmente, el presidente de la encuestadora señaló que, en la parte de los votantes, se espera una alta participación de ciudadanos. Aunque Tradicionalmente, las elecciones intermedias no superan el 50% de participación, pero este 2021 se calcula que el 54% de las personas mayores de edad saldrán a votar.

Desde la óptica de Espinosa Silis, la oposición, que prácticamente está divida en dos está vislumbrando un escenario en el que señalan: vamos a rectificar ese referéndum, es decir, va a ser el presidente –y Morena– contra nosotros, o sea la cuarta transformación contra lo que había antes, y que en 2018 rechazaron. 

“El que parece que está tratando de jugar una apuesta diferente es Movimiento Ciudadano, que ha dicho que va a ir solo, que no va en alianza y lo que están diciendo es que no están de acuerdo con la 4T, pero tampoco están de acuerdo con lo que había antes. O sea, MC dice, ‘nosotros entendimos que en 2018 se rechazó lo que había antes, y se rechazó abrumadoramente. Fue una elección en la que la ciudadanía de manera contundentemente dijo, no queremos más de lo que hemos tenido hasta ahorita”.

Un país dividido 

En medio del azote de una pandemia que se mantiene al alza en cuanto al número de contagios y fallecimientos; la inestabilidad y crisis económica derivada de la parálisis comercial y financiera; aunado al permanente clima de violencia e inseguridad que se ha visto focalizado, que a decir de Rubén Salazar Vázquez, director-fundador de la consultora Etellekt, “sería un mayor nivel de conflictividad político electoral, que podría tener como desenlace un alto número de atentados fatales contra candidatos y candidatas en estados clave como Veracruz, Oaxaca, Guerrero, estado de México, Guanajuato, Michoacán, Chihuahua, Morelos y Sonora”. 

El país atraviesa un escenario de polarización, del cual, los especialistas no descartan que la emergencia sanitaria y la incipiente estrategia de vacunación que ha emprendido el gobierno federal sea explotada con propósitos electorales, a fin de debilitar a la oposición, preservar el discurso de los “buenos y los malos”, y afianzar política-electoralmente a Morena. Aunque también se podría echar mano de otros recursos, que hasta ahora no son ajenos a la acción gubernamental. 

“AMLO se convertirá en jefe de partido y campaña en las próximas elecciones para asegurar su mayoría legislativa en la Cámara de Diputados, y la mayor parte de gubernaturas y cargos de elección locales. Se agudizará por tanto el uso del aparato de justicia con fines políticos en contra de sus opositores, al acusarlos por temas de corrupción o por vínculos con el narcotráfico. Pero el uso de las instituciones de justicia (FGR, UIF, principalmente) estará acompañado de una intensa guerra sucia centrada en desgastar el pasado de sus adversarios al tener en las conferencias mañaneras su principal plataforma de divulgación”, advirtió Salazar Vázquez. 

Bajo estas circunstancias, la pandemia de Covid-19 será un arma de doble filo. La pronta adquisición de vacunas y su aplicación han jugado a favor de Morena hasta ahora, pero las 128 mil 822 muertes acumuladas al martes 5 de enero pesan en la percepción hacia el tabasqueño y su gestión de la pandemia, lo que sin duda impactará en las urnas porque aún está por verse cómo se lleva a cabo la campaña de vacunación, pero, de llevarse conforme al plan, le sumará al partido otro tanto.

“Es un tema delicado porque será el papel que juegue el gobierno, si se mantiene al margen de la elección, o si va a aprovechar el aparato de gobierno para apoyar a Morena. Por lo que se ve hasta ahora, en las declaraciones del presidente y el cómo se están moviendo las cosas, el gobierno va a jugar a favor de sus candidaturas, va a incidir, y creo que se van a tratar de utilizar todas las fichas y todas las herramientas a su alcance para hacerlo, y sin duda la vacuna es una de ellas”, subrayó Arturo Espinosa. 

Es tan importante el manejo de la pandemia y la vacunación que, por ejemplo, Michoacán es el que presenta un peor pronostico en cuanto al ritmo de contagio, con un crecimiento acelerado que tendría su máximo en febrero. Algo similar ocurrirá en Guerrero y Sonora, y se podrá extender, dependiendo de las decisiones políticas.

División y violencia

La creciente polarización tanto en los discursos diarios del presidente, en medios de comunicación y miembros de la oposición ya se siente en el aire, y tal como dice Roy Campos, “una polarización grave podría llevar a la sangre”.

Además, otro aspecto fundamental es también la injerencia del crimen organizado y la violencia es otro de los obstáculos. 

Con la presencia prácticamente en todos los estados del país, la intervención de los cárteles resulta un riesgo latente para rememorar el sangriento escenario de las elecciones de 2018, donde, en promedio, un político fue ejecutado cada tercer día. 

Al respecto, el director de Etellekt auguró una mayor ofensiva de organizaciones del narcotráfico dominantes, por ejemplo, el Cártel Jalisco Nueva Generación, con presencia en prácticamente todo el país, así como el cártel de Sinaloa, su principal oponente, en busca de inhabilitar organizaciones más pequeñas, a fin de arrebatarles el control de otras actividades ilegales, específicamente la producción y comercialización de drogas sintéticas en las propias ciudades. 

“Esta ofensiva detonará una ola de masacres y desapariciones que rebasarán nuevamente las cifras registradas durante 2020”, aseveró el director de Etellekt. 

30 por ciento se dispararon los homicidios en Guanajuato a finales de 2020.

“El escenario político se va dividir. La ciudadanía debe entender que ante la polarización(…)y el gran apoyo que todavía tiene la 4T, hay que entender que la decisión que se tomé tiene que implicar que la gente salga a votar masivamente”. Arturo Espinosa, especialista electoral.

En este año están en juego 15 gubernaturas, 14 de las cuales están a cargo de la contraparte del partido del presidente. 

Radiografía de los estados con comicios

Panorama de la Covid-19

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