Mentiras a la orden
En Iztacalco la alcaldesa metió la pata y, en su afán de corregir, se hundió más
Lourdes Paz, alcaldesa de Iztacalco
/X (@LourdesPaz24)
En la capital del país la alcaldesa de Iztacalco, Lourdes Paz, que quiere reelegirse el próximo año, se llevó una amonestación del Tribunal Electoral de la Ciudad de México porque con el ánimo de promoverse, ilegalmente, dejó pintadas las bardas promocionales de su Informe de Gobierno de diciembre pasado, por casi medio año más del tiempo que tenía permitido mantenerlas visibles. Hay que preguntarse con seriedad quién protege a Lourdes Paz porque la amonestación es la sanción más leve que se le podía imponer, a pesar de que en el procedimiento que abrió en su contra, la autoridad electoral capitalina encontró y confirmó que la funcionaria mintió reiteradamente. Dijo que contrató a un pintor que no conocía, quien después apareció para negar su participación, aclarar que tiene 87 años y desde hace cinco está en una silla de ruedas, por lo que no pudo pintar ninguna barda para la alcaldesa. Además, Paz presentó como prueba de la contratación un ticket sin fecha ni datos de prestador del servicio. El asunto, que parece menor, revela la naturaleza de quien gobierna Iztacalco y pretende relegirse, pues si dice que contrata a un pintor que no conce y no acredita cómo ni cuanto le pagó, hay que imaginarse el manejo de los recursos de la alcaldía.