Foto: Ronald Martinez/Getty Images/AFP

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AFP

Liderados por un estelar Mookie Betts, los Dodgers de Los Ángeles batieron este martes a los Rays de Tampa Bay por 3 a 1 y se proclamaron campeones de la Serie Mundial de béisbol por primera vez en 32 años.

La victoria del martes en la sede neutral de Arlington (Texas), que colocó el 4-2 global en la serie, se gestó en una vibrante sexta entrada a la que los Rays llegaban con ventaja 1-0 gracias a un nuevo jonrón de su novato cubano Randy Arozarena.

Los Dodgers, aprovechando que el lanzador Blake Snell fue sustituido, anotaron por mediación de Austin Barnes y de Mookie Betts, quien logró después otro jonrón que le otorgaba a la franquicia angelina el séptimo título de Serie Mundial de su historia.

Los Dodgers ratificaron la afirmación de que el equipo que llegaba a la Serie Mundial con ventaja de 3-2 en el Clásico de Otoño había ganado en 44 de 67 veces anteriores, para un 65.7%.

Este fue la primera Serie Mundial que se llevada a cabo en una sede fija y neutral, que tuvo como escenario el nuevo estadio de los Rangers de Texas, el Globe Life Field, ante poco más de 11.000 espectadores, limitados por la pandemia del coronarivus.

– Error costoso –

Un error inmenso del mánager de los Rays, Kevin Cash, le costó el partido al sacrificar a su abridor Blake Snell en el sexto inning luego de haber permitido con un out sencillo de Austin Barnes.

Snell se fue finalmente sin decisión luego de haber ponchado a nueve bateadores y soportar el segundo imparable del juego mediante el bate de Barnes. El primero fue de Chris Taylor en el tercero.

Snell fue sustituido por Nick Anderson, y permitió dos carreras, al cometer wild pitch y tras un doblete de Betts, permitió también que este último anotara en jugada de selección de Corey Seager.

– Partido cerrado –

El novato abridor Tony Gonsolin, de los Dodgers, luego de ponchar al surcoreano Ji-Man Choi, permió jonrón del cubano Randy Arozarena por el jardín derecho y los Rays se fueron al frente 1-0.

Este fue el 10º bambinazo de Arozarena en la postemporada y el hit número 28 en los playoffs, para comandar ambos departamentos históricamente en general.

Luego de colgar dos ceros seguidos al retirar a seis bateadores en fila, incluidos cinco ponches, Snell soportó el primer hit del juego mediante el madero de Taylor.

En el cuarto, Snell retiró a paso de conga de 1-2-3 a la poderosa ofensiva integrada por Seager, nombrado finalmente el MVP (Jugador Más Valioso), Justin Turner y Max Muncy, para su noveno abanicado del juego hasta ese momento.

El relevista mexicano Víctor González salió en el quinto a buscar un out y lo consiguió ante Meadows.

El azteca salió después en el sexto y consiguió retirarlo de 1-2-3 por la vía del ponche.

Empero, el mánager de los Rays, Kevin Cash, pagó caro en el sexto cuando sacó con un out a su estelar abridor.

Los Dodgers cumplir la misión amplificada por la adquisición del astro Mookie Betts, quien firmó un suculento contrato de 12 años y 365 millones de dóalares.

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