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Angélica Ortiz

acruz@ejecentral.com.mx

El municipio de Aquila, un pequeño pueblo a orillas de la carretera Manzanillo-Zihuatanejo, te llevará a una de las playas vírgenes más hermosas de Michoacán. 

Se llama Maruata y es un rincón escondido en el que encontrarás el dedo de Dios en medio del mar.

Maruata es una playa semivirgen que nos recuerda cómo lucen los paraísos naturales de México antes de ser intervenidos por el hombre.

Su nombre es de origen purépecha y significa “donde hay cosas preciosas”, y sí que las hay. Los colores y texturas del mar, la arena y el sol te harán vivir una experiencia inigualable. 

Podrás disfrutar tranquilas y largas caminatas, acampar a la orilla del mar y hasta sentir el atardecer.

Lo mejor es que la bahía se compone de tres pequeñas playas, cada una posee un ambiente y visitantes diferentes. Desde familias completas hasta los visitantes extranjeros más hippies.

TIP. La comida que ofrecen en las palapas de las playas es totalmente fresca: pulpo, langosta, camarones u ostiones.

Considera que en Maruata debes olvidarte de hoteles o cualquier conexión al teléfono o internet, y la idea es que te conectes con la naturaleza. 

Te sorprenderás con las cavernas y acantilados, además de las increíbles formaciones rocosas, entre ellas el famoso Dedo de Dios, una de las piedras más peculiares que adquiere su nombre por similar un dedo apuntando hacia el cielo, rodeado de fuertes las olas del mar, que golpean sus paredes. Te aseguramos de que es un espectáculo admirable al atardecer. 


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