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Jonathan Nácar María Idalia Gómez

La producción de sorgo y maíz está en riesgo en México, junto con otros productos agrícolas y, en paralelo, 60 mil familias pueden perder 3 mil millones de pesos. Un conflicto social, advierten, está en ciernes en el noroeste del territorio si no se atiende el problema.

Este caso tiene un culpable, el gobierno federal a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que pretende “regalarle” más agua a Estados Unidos, de la que plantean los acuerdos, y entregarle más recurso hídrico a los productores de Chihuahua del que les toca, abandonando a los agricultores de Tamaulipas.

Sólo que ni Conagua ni los chihuahuenses podrán continuar con estas acciones. Un juez federal otorgó a 16 mil productores tamaulipecos una suspensión definitiva que impide, por ahora, que México le entregue agua a Estados Unidos y le dote de todo el insumo a Chihuahua. Primero deberá revisar si hay una verdadera regulación hídrica. 

Adicionalmente se analiza si la titular de la Comisión Nacional del Agua, Blanca Elena Jiménez Cisneros, junto con otros funcionarios de la dependencia, y hasta el propio secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Manuel Toledo, incumplieron con resoluciones judiciales en este caso, lo que significaría una denuncia penal en su contra ante la Fiscalía General de la República.

Hasta ahora quienes han sido más visibles han sido los productores de Chihuahua, quienes han puesto en jaque al gobierno federal con protestas y bloqueos, demandando el 100% del agua. Pero hay otro grupo, estos 16 mil agricultores de Tamaulipas que han preferido la vía legal, pero que nadie los escucha y, sin embargo, a ellos no les quieren repartir la porción que les toca para el riego, lo que no sólo significará la pérdida de sus cultivos que impactará a todo el país, sino también el mayor empobrecimiento de la región, de acuerdo a documentos y testimonios recolectados en exclusiva por ejecentral.

Se trata de un conflicto que comenzó hace 25 años con los usuarios del Distrito de Riego 025, pues su única fuente para obtener agua para sus cosechas es la cuenca baja del río Bravo. No les llega por culpa de Conagua, y esta es la historia.

La mitad de Tamaulipas

La crisis a causa de la falta de agua que ha impactado en la Región Hidrológica 24 Bravo-Conchos, comprende a productores de los municipios de Matamoros, Valle Hermoso, río Bravo y una porción de Reynosa. Alcanzó tal dimensión que, en el ciclo agrícola de este año, del 100% de volumen de agua que legalmente les correspondía recibir, sólo dispusieron del 41 por ciento.

La producción se vino a menos de la mitad, lo cual implica una catástrofe en nuestra zona por la falta de agua, si a eso le agregamos más agravantes que se sumaron a la falta de producción, la economía, la pandemia, problemas de comercialización que el mercado de los granos hoy en día no nos favorecen. Hoy ya no podemos soportar, el patrimonio de 100 años de los productores de esta zona está en completo riesgo”, advirtió en entrevista con este periódico Bertrán Biu Chávez, presidente de uno de los módulos del Distrito de Riego 025, y miembro del Consejo directivo de la Red Mayor que representa a los productores de la zona norte del país. 

Las causas de esta crisis que se ha venido agravando se tienen bien identificadas, y es por eso que los productores tamaulipecos han escalado a estancias judiciales a fin de que se respete su derecho al agua, ya que la única forma de contar con ella es a través del caudal del río Bravo, el cual México comparte con Estados Unidos, en cumplimiento del Tratado de Límites y Aguas; y que además en la parte alta de la cuenca suministra el vital líquido a los productores de Chihuahua. 

El amparo con el que cuentan los productores tamaulipecos explica el abogado del caso, José Luis Carrasco Tovar, es que la Comisión encabezada por Blanca Jiménez Cisneros se abstenga de seguir disminuyendo los volúmenes de agua a los que tienen derecho las asociaciones de usuarios del Distrito de Riego 025, debido a la “entrega ilimitada de agua” para garantizar el abastecimiento al estado de Chihuahua, así como para la entrega al gobierno estadounidense. 

Nos estamos inconformando en contra de la Conagua, porque no le puede garantizar el 100% del agua a Chihuahua, porque a Tamaulipas lo deja sin agua; y no le puedes entregar en demasía ni en plazos distintos a los Estados Unidos. Debe haber una organización, una contabilidad y una organización correcta, armónica y equitativa de cuánta agua se tiene y cuántos la requieren”, sostuvo el abogado en entrevista con ejecentral

La afectación derivada de esta situación no es cosa menor. De acuerdo con la demanda presentada por las asociaciones de productores, de la que este periódico tiene una copia, su patrimonio se vería afectado para el siguiente ciclo agrícola con pérdidas calculadas en al menos 3 mil millones de pesos, debido a la falta de producción por la carencia de agua. El impacto es mayor debido a que los agricultores de esta región del país representan el 50% de la producción promedio anual de productos agrícolas en Tamaulipas, por lo que la cadena de necesidades alimenticias y económicas resulta más amplia.

Candil de la calle…

Desde hace 76 años, en 1944, México y Estados Unidos suscribieron un tratado internacional en el que se acordó la distribución y utilización del agua de los ríos Bravo del Norte y Colorado, así como el funcionamiento de la Comisión Internacional de Límites y Aguas entre ambas naciones. 

El acuerdo establece que de las dos principales áreas en que se divide el río Bravo, a Estados Unidos le corresponde recibir 2/3 partes del agua que llega al río Bravo en lo referente a la cuenca alta, mientras que a México le toca una tercera parte.

Pero en lo referente a la cuenca baja, cuyo caudal es procedente de los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado, y Arroyo de Las Vacas, y que suministra a Chihuahua y Tamaulipas, a nuestro país le corresponde las dos terceras partes, y al gobierno estadounidense sólo a una tercera parte del agua de esos seis ríos en específico.

Según lo estipulado en la ley, la repartición de agua debe ser en equidad a lo acordado, y México debe hacer entrega de 432 millones de metros cúbicos en promedio anual, que se debe cumplir en ciclos de cinco años. 

Para el plazo de entrega que se cumple el próximo 25 de octubre hay un atraso, y el gobierno mexicano, a través de la Conagua, está indebidamente haciendo entregas en una mayor cantidad del recurso hídrico a los estadounidenses, acusan los productores de Tamaulipas, en detrimento de las necesidades de los agricultores mexicanos. 

De acuerdo con los documentos revisados por este periódico, el Distrito de Riego 025 “Bajo Río Bravo” es el principal usuario de las aguas asignadas a México en el Tratado de 1944, y desde entonces a la fecha se han asignado a México 1,669 millones de metros cúbicos de agua promedio anuales, de acuerdo con los datos del Consejo de Cuenca del río Bravo y de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, de los cuales el Distrito 025 ha aprovechado históricamente un promedio de 1,183 millones de metros cúbicos, volumen que constitucionalmente tiene concesionado. 

Pero, al 30 de mayo de este año, las presas internacionales La Amistad y Falcón, que captan las aguas asignadas a México y de donde se abastece al Distrito 025, sólo disponen del volumen de agua que le corresponde a México, por 188 millones de metros cúbicos. Esto cuando el volumen mínimo necesario para abastecer el agua para uso público urbano hasta el próximo 25 de octubre, cuando termina el ciclo 35 del Tratado y el año hidrológico actual, es de 146 millones de metros cúbicos. Ante lo cual, el Distrito de Riego 025 ya no dispone de agua para uso agrícola actualmente. 

El agua que están bajando se debe de repartir un tercio para ellos, dos tercios para nosotros, y ahorita por la necesidad y primicia de cumplir la parte americana, la están contabilizando al 100% para Estados Unidos, y eso nos perjudica a notros, y no es la primera vez que hacen eso. En los últimos 25 años se nos ha perjudicado de esa forma, inclusive una vez que hacen sus escurrimientos del año, nos han quitado el agua que ya tenemos en las presas, a Amistad-Falcón no han retirado ese volumen a través de un acta que se llama 234 y nos quitan el volumen para pagarle” a Estados Unidos, acusó Rubén Chapa Garza, otro de los líderes agricultores, quien preside la Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) Amistad Falcón

›De acuerdo con el también presidente del módulo 32 Santa Rosa del Distrito de Riego 025, se trata de un “doble perjuicio que nos hacen, porque de por si no baja (el agua) lo que tienen que bajar y lo que baja nos lo quitan para pagar. Ahorita ni siquiera está llegando a las presas. Así como está entrando el río se la están abonando ellos, y nosotros ya no podemos sostener esos años”. 

Aunque en ninguno de sus apartados del Tratado entre México y Estados Unidos estipula la entrega de volúmenes por encima de la tercera parte del agua correspondiente que llegue al río Bravo, a su vez procedente de los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y Arroyo de Las Vacas y, únicamente ante una “extraordinaria sequía” o una “accidente en los sistemas hidráulicos”, que impidan el cumplimiento de dicha entrega por parte de nuestro país, podría implicar la variación de dicho porcentaje, el que la Conagua y la Semarnat hayan dispuesto en su totalidad del agua del río Conchos es una violación de la ley. 

…Dado que el objetivo principal es contribuir al pago del Tratado de 1944, los Gobiernos de México y Estados Unidos acordaron que todo el volumen de agua que descargue por el río Conchos se abonará en su totalidad al cumplimiento de los compromisos de México”, refieren públicamente ambas dependencias, por medio del comunicado de prensa número 432-20, bajo el título ‘Continúan las acciones del gobierno de México para cumplir con sus compromisos en el marco del Tratado de 1944,  fechado el 7 de junio de este año, en Chihuahua, Chihuahua. 

Conagua negó al juez que fuera entregarle todo el contenido del río Conchos a Estados Unidos, pero ese comunicado de prensa los puso en evidencia, por eso el Juez Octavo de Distrito en Tamaulipas otorgó a los agricultores de Tamaulipas la suspensión definitiva, el pasado 20 de agosto, en favor de las asociaciones de usuarios del Distrito de Riego 025. 

“Al juez de Distrito le mintieron. Cuando nosotros presentamos el amparo fue porque a través de las páginas de internet de la Conagua se emitieron estas comunicaciones: la garantía de agua al estado de Chihuahua, y la entrega a Estados Unidos, presentamos el amparo y la Conagua le dijo al juez, ‘eso no es cierto nosotros no dijimos eso’ (…) Tuvimos que ir con un notario público a dar fe de las publicaciones de las páginas oficiales, y le demostramos al juez que lo que le estaban diciendo era una mentira, por lo cual nos concedieron la suspensión definitiva”, subrayó José Luis Carrasco.

Piso disparejo

Bajo la premisa del fisiólogo húngaro, Albert Szent-Györgyi, de que “no hay vida sin agua”, los agricultores del Distrito de Riego 025 de Tamaulipas han manifestado que la falta del líquido no sólo les afectará a ellos, sino a  la población en Tamaulipas.

No se trata de un desabasto natural, acusan, sino del abuso permitido por la propia Conagua para garantizar el suministro al 100% de la parte correspondiente del afluente del río Bravo a Chihuahua, lo cual ha quedado de manifiesto tanto por la titular del organismo, como por el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Este ciclo que está por concluir, la parte alta de la cuenca (que beneficia a los productores de Chihuahua) recibieron o están recibiendo el 100% volumen de agua, quiere decir que ellos van a regar las veces que sea necesario, y de acuerdo con su concesión para sacar adelante sus cosechas. Y Tamaulipas, que acaba de cerrar su ciclo agrícola, tuvo solamente el 41% del volumen del 100% al que tiene derecho. No hay una equidad y eso es lo que estamos demandando a las autoridades de Conagua que son las que llevan el control del agua, que apliquen la ley y hagan su trabajo y gran parte de esta zona se puede recuperar”, subrayó Bertrán Biu Chávez. 

Con base al amparo promovido por los agricultores de Tamaulipas, tanto Conagua como Semarnat, a través del mismo comunicado número 432-20, se sostiene que de la extracción del agua de la presa Luis L. León en Chihuahua, así como de la presa El Granero, se asegura el volumen de agua a los agricultores de Ojinaga y actividades pesqueras de aquella zona.

Pero en la conferencia matutina del 30 de julio pasado, el presidente López Obrador se refirió al tema del Tratado entre México y Estados Unidos, y las demandas por parte de productores chihuahuenses, pero omitiendo la problemática persistente en Tamaulipas, refiriendo que la entrega del recurso al gobierno estadounidense “ya se cumplió en el caso de Nuevo León, de Tamaulipas y hemos tenido problemas en Chihuahua, porque hay una oposición a que se entregue el agua de presas que están en Chihuahua”. 

Aseguró ese día que los opositores a la entrega de agua por parte de Chihuahua son “políticos de la oposición, en este caso políticos del PAN que están engañando a la gente, que se van a quedar sin agua y eso no es cierto”, el mandatario reiteró: “No va a faltar el agua a los agricultores, a los ciudadanos, a los consumidores y estoy llamando a que no se dejen, ni los agricultores ni los ciudadanos, manipular por los que quieren aprovechar esta situación (…) Estamos también revisando cómo se da el manejo del agua en estos distritos, porque también tenemos información de que hay huachicol en el manejo del agua y son esos intereses también los que se oponen”. 

Y añadió, en referencia a las manifestaciones violentas que un día antes, el 29 de julio, se habían registrado por la agresión en varios municipios chihuahuenses en contra de personal de la Conagua, en las que hubo quema de vehículos, y la toma casetas de peaje que implicó la intervención de la Guardia Nacional….“Tampoco va a faltar (agua) el año próximo y esto es lo que hoy se va a informar, para que no tengan excusas y no confundan estas demandas o no mezclen estos asuntos con sus actividades políticas y mucho menos que haya violencia. Si están inconformes, pues acudir a los procedimientos legales, al Poder Judicial, pero no quemar oficinas, quemar casetas de cobro, eso no”.

El tolerado huachicol hídrico

Tal y como lo anunció el presidente de la República, la tarde de ese mismo jueves, en la conferencia del informe sobre programas del Bienestar que encabeza la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, a la que también asistió el director general para América del Norte de la Cancillería, Roberto Velasco Álvarez, la titular de Conagua, Blanca Jiménez Cisneros aseguró que se estaba trabajando en una estrategia para combatir a los ‘huachicoleros del agua’ a los que había hecho referencia el presidente, a fin de cancelar las presas clandestinas con las cuales de aprovechan del suministro del recurso. 

Estamos trabajando en una estrategia que se le presentó a los usuarios, tenemos todos los datos, pero ahorita está muy complicada la situación como para además ir a cancelar toda una serie de obras clandestinas que también son, muchas por parte de los agricultores”, acusó la funcionaria con relación al clima de violencia por las manifestaciones que se ha presentado en las últimas semanas en Chihuahua. 

Para los agricultores de Tamaulipas la situación no sólo es dispar con los productores chihuahuenses, sino que además es contraria a lo que plantea el gobierno, pues al omitir las afectaciones que están resintiendo en el Distrito de Riego 025, la reacción virulenta que han manifestado en Chihuahua ha provocado que se les garantice el 100% de la concesión del agua, sin considerar la captación ilegal que tienen del recurso, a través de las obras a las que hizo referencia la propia directora de la Conagua. 

La Conagua lo ha tolerado pese a las quejas de los tamaulipecos, y no sólo eso, ahora cuando ya están todos necesitados de agua, y se trata de abrir las compuertas para que dejen correr el agua al río Bravo, ponen a un montón de gente, que los tamaulipecos creen que son gente comprada, que ni siquiera son agricultores, ni gente de Chihuahua, y hacen un montón de mítines que obligan al gobierno federal, al propio Presidente de la República a decir que no se preocupen, que tienen garantía del 100% de sus concesiones, que no les va a faltar el agua”, soltó el abogado Carrasco Tovar.

En ese sentido, la suspensión definitiva concedida a los usuarios del río Bravo correspondiente a la parte baja de la cuenca, indica que las propias autoridades, en referencia a la Conagua y la Semarnat, “no deberán realizar el cierre de la contabilidad y/o asignación y/o adjudicación de volúmenes de agua procedentes del río Conchos, respecto a garantizar al estado de Chihuahua la totalidad de los recursos hídricos que requiere para el desarrollo de sus actividades agrícolas y pesqueras, y tampoco se ponga a disposición del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, la totalidad de los propios recursos”. 

En la demanda, reitera el abogado, se establece que mientras a Chihuahua se le está garantizando la totalidad del agua que les corresponde, a Tamaulipas sólo se le está otorgando entre el 35 y 40 por ciento del total de sus concesiones, lo cual impacta directamente en la siembra y garantía de los cultivos.

Lo que se está haciendo es garantizar el agua hacia arriba, a Chihuahua, tolerar su presa ilegal, permitir estas tomas clandestinas; y entregar agua a los Estados Unidos en demasía. Hemos tenido una batalla desde hace más de 20 años, combatiendo esas ilegalidades”, subrayó. 

Para Rubén Chapa Garza, la diferencia entre los agricultores tamaulipecos con los de Chihuahua recae en que ellos han apostado por exigir sus derechos, y la aplicación de la ley, tal y como lo estipula el Tratado entre México y Estados Unidos conforme al reparto equitativo, pues aseveró: “Nosotros tenemos bien claro que hay incumplimiento de la ley, una violación al tratado, entonces, nosotros optamos por ese lado. Jamás a recurrir al vandalismo porque creemos que esa no es la vía para darle seguimiento a este tipo de problemas. Lo que requerimos es que la autoridad cumpla con la ley, que haga una repartición equitativa del agua, que respete la ley, el tratado y con eso daríamos un primer paso; lo segundo sería que los chihuahuenses entendieran el tratado, y que respetaran la ley y la decisión de la autoridad en aplicar la ley”.  

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