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Manuel Lino / Los Intangibles.com

La ciencia sobre la pandemia de Covid-19 tiene hoy dos buenas noticias. Desde hace tiempo se detectó que las variedades del SARS-CoV-2 que tienen cierta mutación en la proteína espiga (S) son más abundantes a nivel mundial que el virus que se originó en Wuhan, China, hecho que puede interpretarse como que son más eficaces. 

Desde mediados de julio, con base en una serie de experimentos en células en cultivo, se demostró que esta mutación, llamada D614G porque sustituye un aminoácido llamado ácido aspártico (D) en la posición 614 de la proteína S por otro llamado glicina (G), es hasta 10 veces más contagiosa, pero no más dañina. 

Ayer, en la revista Science, se publicó el reporte de una investigación que llega a las mismas conclusiones, pero con contagios en animales, además de replicar los resultados para células humanas en cultivo. La transmisión del Covid-19 con la mutación D614G fue particularmente más veloz entre los hamsters, pero tampoco en ellos causó más daño que la cepa original.

Los autores dicen que el virus parece haber evolucionado no para una mayor patogenicidad, sino para una mayor transmisibilidad en humanos. 

Vimos que el virus mutante se transmite mejor en el aire que el virus (original), lo que puede explicar por qué este virus dominaba a los humanos”, dijo Yoshihiro Kawaoka virólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison y uno de los coautores.

La otra buena noticia de este estudio es que el cambio estructural en la punta de la proteína S que permite que los virus con la mutación D614G infecten a las células de manera más eficiente, también es posible que haga que el virus sea más vulnerable. 

Los autores explican que es una especie de solapa que queda más abierta, por lo que sería más fácil para los anticuerpos, como los de las vacunas que se están probando actualmente, infiltrarse y desactivar el virus.

Además, no encontraron diferencias en la reacción del sistema inmune ante la variante D614G, por lo que los enfoques de vacunas actuales dirigidos contra la proteína S deberían ser efectivos contra las cepas, dicen los autores.

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