Gabriela Sotomayor

Es enfermizo ver que el país se hunde en una pandemia en la que la ineptitud, los mensajes cruzados, la falta de transparencia, la poca preparación, la cerrazón, la necedad y la falta de una estrategia coherente sean la norma para enfrentarla.

¿Por qué? ¿Por soberbia? ¿Por una política miserable? ¿Por narcisismo? Hubiera mucho más efectivo seguir al pie de la letra los consejos del médico.

Desde que inició el brote del Covid-19 en la ciudad china de Wuhan, todos los gobiernos han contado con asesoría, lineamientos y una serie de informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para lidiar con este virus denominado «enemigo número uno de la humanidad», pero el gobierno de la 4T lejos de hacerle caso la ha ignorado olímpicamente.

El viernes pasado pregunté a la OMS sobre los mensajes contradictorios de la Secretaría de Salud y de la presidencia sobre la reapertura y el director general del organismo Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien seguramente está más al tanto de la situación de lo que reconoce, urgió a la unidad nacional:

“Hemos dicho muchas veces que debe haber unidad nacional y se deben unir dentro de sus fronteras, más allá de líneas partidarias, de diferentes ideologías o cualquier diferencia que tengamos’’, dijo Tedros.

 “Este virus explota las grietas entre nosotros, este virus explota la división entre nosotros, es solamente cuando nos unimos cuando puede ser vencido’’, remarcó.

Y por su parte, el encargado de emergencias de la OMS Mike Ryan recomendó: debe haber “mensajes consistentes del gobierno a nivel nacional y subnacional (…) los ciudadanos se confunden mucho cuando reciben diferentes mensajes de diferentes partes’’.

 “Debemos alinear nuestros mensajes para que los ciudadanos reciban la mejor información posible sobre cómo protegerse a sí mismos , proteger a los otros y a sus comunidades’’, instó.

 Es muy clara la receta de la OMS: unidad nacional y mensajes congruentes.

Tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador, el Secretario de Salud Jorge Alcocer, así como como el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell, quien según palabras del propio AMLO fue elegido como vocero de la pandemia porque “comunica bien», no toman en cuenta a la OMS.

Por un lado AMLO divide al país, están con él o en su contra, anima a vencer el miedo,  a salir y por el otro López- Gatell confunde a la población con palabrería, picos, mesetas, semáforos, quedarse en casa. Es de terror.

López-Gatell ni comunica, ni lo hace bien ¡sino todo lo contrario! Así de cantinflesco y de surrealista es el mensaje en pleno aumento de muertes, casos y de caos.

En los primeros días del brote la OMS publicó un cuestionario sobre qué tenía que hacer un país antes de recibir el primer caso del Covid19. A nuestros amigos los López les pasó de largo.

Luego la OMS remarcó la necesidad de contener los casos, rastrearlos, aislarlos, ponerlos en cuarentena. Eso tampoco se hizo.

Además, Tedros habló de la importancia de que los líderes de cada país se hicieran cargo personalmente de la respuesta a la emergencia, escuchando a todos los sectores ya que esto trascendía el aspecto sanitario. 

AMLO tenía otros planes: campaña electoral, megaproyectos, así que mejor delegarlo al buen científico y comunicador.

Es obvio que las decisiones de los gobiernos que van ganándole la pelea al virus se han basado en la ciencia, eso no es ninguna gracia, pero los líderes han tomado al toro por los cuernos, pensemos en Angela Merkel. Ok no, es mucho pedir. 

Otro momento clave fue cuando Tedros lanzó su famoso “test, test, test», es decir aplicar el mayor número posible de pruebas de laboratorio para entender la magnitud de la epidemia y así poder diseñar estrategias a nivel nacional y local.

Los López parece que no entienden este punto, pero lo entienden tan bien que saben el gasto económico que eso significa, mejor evaden el tema.

Si las pruebas PCR se hicieran de manera más extensa muchos se irían de espalda por el aumento que habría en el número de casos y en las muertes.

Con este lío de semáforos y verborrea el panorama no pinta nada bien.

Para los expertos de la OMS es comprensible y necesario que las sociedades retomen la normalidad de manera gradual, “pero el confinamiento se tiene que sustituir con medidas claras de salud pública». 

México se hunde en la enfermedad sin seguir la receta, ni siquiera viendo que en otros países ha funcionado. AMLO invita a los mexicanos a lanzarse como «el borras» a la nueva realidad. Tal cual.

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