Gabriela Sotomayor

The Lancet es una de las publicaciones científicas de mayor prestigio a nivel internacional. El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, se refirió a un artículo de la revista sobre la situación en México y lo desacredita diciendo que son “ francas mentiras’’.

Más bien el que es un franco mentiroso es López- Gatell quien quiso desviar la atención del tema principal del artículo: el grave problema de las muertes de personal de salud en México por Covid-19.

“A propósito de una nota de prensa, que veo en esta revista británica The Lancet en la que relatan la respuesta de México ante la pandemia y veo que incurren en francas mentiras, como que México tiene una política de no tener pruebas o rastrear contactos y vaya que hemos hablado del papel que juega el rastreo de contactos”, dijo López-Gatell.

En esta ocasión el tema principal del artículo no es la falta de pruebas ni el rastreo de contactos, el enfoque es el horror al que se enfrenta el personal médico, ya que al carecer de equipo de protección es en México en donde más trabajadores de salud ha muerto en el mundo.

Según The Lancet hasta el 3 de septiembre han muerto al menos 1320 trabajadores de salud y 97 mil 632 han sido contagiados. La cifra real puede ser mayor.

El artículo también hace referencia a un informe de Amnistía Internacional que urge a que los gobiernos rindan cuentas por estas muertes porque han fallado en garantizar su protección.

Quizá más bien eso es lo que le dio frío al zar del coronavirus al igual que a las autoridades de todas las instituciones que dependen de la Secretaría de Salud. Que sean llamados a rendir cuentas.

Además, el artículo habla del miedo de muchos profesionales de la salud que prefieren no quejarse por temor a ser despedidos tal como ha pasado con los que han protestado por las malas condiciones de trabajo en hospitales Covid19.

The Lancet no está mintiendo. 

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tedros Adhanom Ghebreyesus afirma en este sentido que “una de las claves para el buen cuidado de los pacientes es que el personal de salud esté seguro”.

 “Les debemos a los trabajadores de la salud una deuda enorme. No sólo porque han cuidado a los enfermos, sino porque arriesgan sus propias vidas en el cumplimiento del deber”, añade.

“Ningún país, hospital o clínica puede mantener seguros a sus pacientes a menos que mantenga su trabajadores sanitarios a salvo. Ahora más que nunca, tenemos el deber de protegerlos ofreciéndoles condiciones de trabajo seguras, formación, buen salario y el respeto que se merecen”, remarca Tedros.

Por su parte el director de emergencias de la OMS Mike Ryan detalla que hay tres cosas que acechan al personal de salud que lucha en la línea de fuego contra el Covid: “Primero, ver morir a la gente porque no pueden ayudarlos, en segundo lugar es ver caer a un compañero de trabajo o a uno de tus amigos y tercero es el temor de que puedan llevarse esa enfermedad a casa, a sus familias, a sus hijos y seres queridos”.

“Entonces, los trabajadores de primera línea están trabajando bajo una inmensa presión, bajo una inmensa tensión y son extremadamente valientes. Lo mínimo que podemos hacer es darles la herramientas y el entorno para que puedan realizar su trabajo lo más seguro posible”.

“Porque cuando te sientes seguro, trabajas mejor. Cuando te sientes seguro tu rendimiento aumenta. Eso es lo que queremos. Personal de salud altamente capacitado y con buen desempeño, que operen en un ambiente donde pueden convertir todo su conocimiento en soluciones para sus pacientes”, sostiene.

“Si están preocupados por su seguridad, si están preocupados por eso, no funcionarán tan bien. Entonces, incluso si quisiéramos hacer de esto un argumento frío y lógico, diremos que en los próximos meses un trabajador de salud bien protegido es un trabajador de salud más eficaz”, argumenta Ryan subrayando que la pandemia no ha terminado.

El personal de salud sigue hundido en esta crisis de salud, lleva meses trabajando sin descanso muchas veces sin equipo de seguridad adecuado. López-Gatell prefiere descalificar a una de las publicaciones médicas más serias del mundo por decir verdades que no pecan, pero incomodan.

En esas manos están los médicos y los pacientes Covid19. Es de terror.

Compartir