Gabriela Sotomayor

Con una lluvia pertinaz que no dejaba escuchar las palabras del Presidente en su conferencia matutina en Yucatán, esta vez hablando de corrido, como en campaña, Andrés Manuel López Obrador reconoció que en el trimestre de abril a junio “se va a tocar fondo’’.

“Se va a tocar fondo en abril, mayo, junio, va a estar más complicado que de enero a marzo, pero de julio hacia adelante vamos a recuperarnos, va a empezar la recuperación”, sostuvo AMLO. Que lo firme. La pregunta es que si se viene tocando fondo desde abril, entonces ¿cómo se van a mejorar las cosas a partir de julio?¿Así nada más por decreto presidencial?

Por lo pronto no se ha tocado fondo en la crisis sanitaria, ni en la laboral, ni en la social, ni la económica. Todavía no.

En la cuestión sanitaria, la pandemia cada vez alcanza mayor intensidad, no se ha llegado al pico, siguen aumentando los casos casi de manera exponencial y desafortunadamente siguen muriendo cientos de personas.

Dice AMLO que “cuando pase la pandemia’’ se irán arreglando las cosas. Pero la epidemia del Covid-19 no va a pasar hasta que llegue una vacuna o se encuentre un medicamento eficaz para curarla.

Sale a una gira inoportuna, sin importar el temporal, tratando por todos los medios de animar a los mexicanos a aventurarse a esta “nueva normalidad’’. 

De acuerdo, los motores tienen que arrancar, la vida tiene que seguir, la recuperación tiene que llegar, sin embargo, el éxito de la reapertura depende de la manera en la que se controla el virus y en el fortalecimiento de la capacidad hospitalaria.

La mala gestión y la falta de preparación para la pandemia, el haber subestimado al canijo virus, la falta de una estrategia multisectorial liderada por el Presidente, la falta del test, test, test, de inversión en Salud, están cobrando caro la factura.

Y la crisis del desempleo apenas se vislumbra. “Los números que tengo hablan de una disminución en la pérdida de empleos. Vamos a perder en mayo menos de 350 mil, en abril se perdieron 555 mil y en mayo no va a llegar a 350 mil, yo estimo que si nos va bien no se va a superar el millón de empleos perdidos por la pandemia”, sostuvo AMLO. Pues, si esto fuera cierto, entonces habrá que quitarse el sombrero, porque ese “fondo’’ del que habla está muy bajito. 

En cambio, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) afirma que en abril 12 millones de personas salieron del mercado laboral por la cuarentena. Eso es más hondo.

Pregunté a Guy Ryder director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el caso de México:

“Sin medidas apropiadas a nivel político, los trabajadores corren un alto riesgo de caer en la pobreza y de tener mayores dificultades para recuperar sus medios de vida durante el periodo de recuperación’’, me dice Ryder.

“Un país con grandes concentraciones de jóvenes, una alta economía informal y poca capacidad de testing y trazabilidad (de casos y contactos de Covid-19), es una combinación de circunstancias muy preocupantes por lo que pienso que el mercado laboral será particularmente afectado a largo plazo”, remarca.

La cuestión empeora pues la OIT afirma que la realización de pruebas de detección del virus y el rastreo de contactos guardan relación con una disminución de hasta el 50% de la cantidad de horas de trabajo perdidas. 

Por lo tanto, “el valor promedio estimado de la cantidad de horas de trabajo perdidas en los países en los que menos se han intensificado las pruebas de detección y el rastreo de contactos es de alrededor del 14%, frente al 7% en el caso de los países en los que más se han intensificado’’.

AMLO evade mirar la realidad de frente, asegura mejoras para el verano, pero lejos de ser así México se hunde en una crisis en la que el fondo se advierte muy profundo, más de lo que reconoce ¿Está consciente ? 

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