Opacidad en acciones contra obesidad
Se desconoce el destino de los 31 mil 539 mdp recaudados por impuesto al refresco
GABRIELA RIVERA | @gAbS_07
A pesar de que existen 12 programas vinculados a la prevención, el gobierno federal no cuenta con acciones específicas para la prevención del sobrepeso, la obesidad y la diabetes.
También se desconoce si los 31 mil 539 millones de pesos recaudados por el Impuesto Especial a Servicios y Productos (IEPS) a refrescos y comida hipercalórica se utilizan en programas de salud y de acceso a agua potable, ya que los gravámenes no están etiquetados y todos se van a una misma bolsa.
El estudio La Discusión Fiscal y Presupuestaria del 2016 y la Prevención del Sobrepeso y la Obesidad en México, elaborado por la consultora Probatio, realizó una revisión a todos los programas que recibirán recursos en el Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año.
Al final encontró que 12 programas tienen al menos un componente de obesidad, sobrepeso y enfermedades no trasmisibles, o están relacionadas con el acceso a agua potable para el consumo humano. Sin embargo, ninguno tiene un objetivo específico hacia la prevención.
Atzimba Baltazar Macías, responsable del estudio señaló que después del análisis, concluyeron que no hay programa dirigido a atender los problemas que incluye la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes.
En 2013, el Presidente Enrique Peña Nieto lanzó dicha estrategia para atender a 70% de los mexicanos que la padecen, así como a aquellos con diabetes o enfermedades relacionadas con personas que pesan más de lo que deberían.
Sin embargo, en la actual administración no se crearon nuevos programas enfocados en atender la estrategia. De los 12 programas, 11 ya existían antes del anuncio; sólo el programa de la Reforma Educativa se conformó en este sexenio y no está relacionado con el tema de sobrepeso u obesidad.
Y aunque la docena de programas hablan de prevención, dijo la especialista, la atención es dispersa y puede ir desde la prevención de cualquier tipo de cáncer hasta la prevención a las adicciones a tabaco, alcohol u otras sustancias.
La carencia de programas enfocados en este tema se contrapone a la política fiscal lanzada en 2014, con la creación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas y comida con alto contenido calórico.
De acuerdo con la Ley Fiscal de ese año, la recaudación de estos impuestos, sobre todo de las bebidas azucaradas, se destinaría a los programas de prevención de sobrepeso y obesidad. Es decir, que para el próximo año se deberían repartir 18 mil 271 millones de pesos para este fin.
Sin embargo, el análisis al Presupuesto de Egresos de la Federación revela que estos programas recibirán 26 mil 952 millones de pesos, más de ocho mil millones de pesos más de lo recaudado, aunque los objetivos de éstos no sean afines con el proyecto de la Ley Fiscal y el destino del IEPS.
Al respecto, Diego de la Mora, investigador de Fundar, señaló que los recursos del IEPS no se han etiquetado y el dinero se va a la bolsa general de lo recaudado, de donde provienen los recursos del presupuesto del siguiente año.
De esta manera, añadió, se desconoce cómo se está gastando el dinero que originalmente tenía un objetivo y era la prevención del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades relacionadas con éstos.
En cambio, las promesas de hace dos años no se cumplieron. Tal es el caso de los bebederos de agua potable en todas las escuelas públicas del país. De la Mora señaló que ni siquiera la Secretaría de Educación Pública sabe cuántos bebederos se colocaron en este tiempo y si los recursos provenían de la recaudación del gravamen la refresco.