Con 348 votos a favor y 118 en contra, San Lázaro aprobó en lo general la reforma a la Ley del ISR para 2027.
Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda, la vendió como una modernización con “reglas más claras": el RESICO sube a cinco millones de pesos para personas físicas y a 50 millones para morales, mientras las grandes empresas tendrán un tope de deducciones de 96.67 o 99 por ciento y sólo podrán restar pérdidas hasta la mitad de su utilidad.
El petista Roberto Albores lo redujo a eslogan: apretar a quien elude y apoyar a quien paga, pero la oposición escuchó otra cosa: El PRI habló de “terrorismo fiscal”, el PAN acusó que se castigan gastos legítimos y MC sentenció que la prisa no obedece a la justicia, sino a la falta de dinero.
Pero el paquete no se agota en el ISR, pues hay que añadir que la Ley Federal de Derechos encarece 29 servicios de Cofepris, con licencias sanitarias que, según la oposición, se multiplican más de once veces, y eleva 17.8 por ciento el derecho que pagan los turistas extranjeros, hasta mil 158 pesos.
Es necesario afirmar que nadie serio discute la necesidad de recaudar, menos aún cuando hay evidencia de la necesidad de mejorar en este rubro, pues México captó en 2024 apenas 18.3 por ciento de su PIB en impuestos, 15.8 puntos debajo del promedio de la OCDE.
Ningún Estado ofrece mejores servicios con cuentas raquíticas, pero el problema no es el qué, sino el para qué. ¿Cómo convencer al contribuyente cuando el personal de salud marchó el 1 de octubre en la capital por falta de medicamentos, insumos y personal?
¿Cómo pedirle confianza cuando circulan en medios grabaciones en las que un empresario cercano al poder presume ventas millonarias a Pemex, en lo que se señala como una red de tráfico de influencias, sin que se conozca una investigación a la altura del escándalo?
En cambio, el Tribunal de Disciplina Judicial sí encontró tiempo para citar a la jueza Martha Magaña por una suspensión de 2024 contra una reforma que ya es Constitución, y para suspender a una jueza de Zacatecas cuyos compañeros denuncian represalia. Investigar lo resuelto es sencillo; lo incómodo, no.
Los impuestos pueden ser buena noticia cuando el ciudadano vea su dinero convertido en medicinas, hospitales y justicia.
El alfeñique de la confianza
Un ejemplo de que el gasto visible convence está en Toluca. Hasta el 2 de noviembre, el Centro Histórico se engalana con la Feria y Festival Cultural Alfeñique 2026: miles de macetas de cempasúchil, dulces de alfeñique y catrinas monumentales adornan los sitios emblemáticos de la ciudad. El presidente municipal, Ricardo Moreno Bastida, invita a las familias a recorrer el Panteón de La Soledad y presenciar el Desfile de Catrinas y disfrutar una amplia cartelera musical. La feria se consolida como una de las tradiciones de Día de Muertos más emblemáticas del Estado de México. Ahí el contribuyente no necesita discursos: ve flores, tradición y una ciudad que se apropia de su espacio público.
Quizá Hacienda debería tomar nota del alfeñique: la confianza, como el azúcar, se moldea a mano y a la vista de todos.
En otros temas de política y negocios
Donde falta estrategia y coherencia es en el área de Comunicación del Congreso de la Ciudad de México, pues su titular, Jorge Armando Rocha, no le dedica el tiempo y la atención que requiere tal encargo, desde que llegó a la dirección del Canal del Congreso capitalino en noviembre de 2025 y posterior en marzo con los cambios en la estructura del Legislativo, quedó también al frente de Comunicación Social… todo se descompuso.
Es de todos conocido que Rocha está más en sus proyectos personales como su canal de YouTube, o en sus colaboraciones con Canal 11 y Canal 14, que en su responsabilidad de comunicar los temas del Congreso local.
La dificultad de encontrarlo para tratar asuntos de Comunicación, sostener una llamada con él o recibir una respuesta de correo se hizo más evidente conforme se acercaba el Informe de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, ante el Congreso.
En diversas áreas del Gobierno local, la queja era constante: había cosas que simplemente no avanzaban porque no había respuesta de Rocha. Si bien su equipo se esfuerza por resolver, pero es evidente que delega más de la cuenta.
Tal vez sea el momento de evaluar si este modelo de organización es funcional o se necesita volver al esquema en el que el canal del Congreso era dirigido por una persona, y el área de Comunicación Social por otra, porque el área es estratégica, demandante, requiere de atención total y es incompatible con otras labores.
En contraste las buenas prácticas
Se dio una Interesante conversación sobre la diplomacia, la comunicación corporativa y la gestión de la reputación en la presentación del libro “La Comunicación como Estrategia Diplomática”, de Antonio Ocaranza, en la Universidad Panamericana, campus Santa Fe.
En la conversación con el autor, participaron la académica doctora Amanda Rodríguez, el ex subsecretario de Relaciones Exteriores y Ex Consul General de México en Nueva York, Salvador Beltrán del Río Madrid, el académico y respetado comunicador Salvador Sánchez-Gutiérrez, y el maestro David Aguilar, periodista de larga trayectoria.
A partir de experiencias en el ámbito público y privado, la conversación puso de relieve el valor de la comunicación estratégica como una herramienta para gestionar asuntos corporativos, impulsar las relaciones institucionales y ejercer la diplomacia pública y corporativa. Esta presentación nos recordó que, tanto en el gobierno como en las empresas, la reputación se construye con estrategia, coherencia y confianza, elementos indispensables para alcanzar objetivos y establecer relaciones duraderas.