La realidad del sistema de salud

19 de Octubre de 2026

La realidad del sistema de salud

Alejandro Moreno Cárdenas_web.jpg

Le mintieron a todo el pueblo de México. Durante más de 8 años, los gobiernos de Morena se han llenado la boca prometiendo a las y los mexicanos un sistema de salud público de primer mundo y, en cambio, la realidad es una verdadera tragedia.

Andrés Manuel López Obrador tuvo el descaro de afirmar, incluso a manera de burla y provocación en su último informe de gobierno, que nuestro sistema superaba al de Dinamarca. Hoy, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, esa promesa vacía sigue siendo el mayor insulto para millones de familias y, sobre todo, para el personal médico que sostiene con alfileres lo que queda de nuestras instituciones.

La realidad que intentan ocultar con propaganda es devastadora. Especialistas advierten que hoy existen más de 38 millones de mexicanos sin acceso a la salud y seguridad social. Y es que los gobiernos de Morena destruyeron el Seguro Popular, modelo de cobertura amplia reconocido a nivel mundial por parte de organismos internacionales y expertos en salud pública, para imponer inventos como el INSABI y luego el IMSS-Bienestar, dejando a millones a la deriva, con recortes presupuestales brutales, desabasto crónico de medicamentos y carencias en la atención e infraestructura.

En medio de la crisis inadmisible que Morena ha provocado, quienes verdaderamente dan la cara son las y los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). A ellos, desde el PRI Nacional, les expresamos nuestro respaldo total y absoluto en su valiente y legítima movilización.

Quienes dedican su vida a cuidar la salud de las familias mexicanas no deberían verse obligados a salir a las calles para exigir lo básico. En días recientes, vimos cómo la base trabajadora, en un acto de profunda dignidad, rechazó un engañoso aumento global del 6.8% (que en realidad representa solo un 2.9% directo al salario tabular) para el periodo 2026-2027.

Esta no es solo una lucha por un salario justo; es un grito de auxilio frente al abandono. El personal médico, de enfermería y administrativo exige insumos elementales para poder hacer su labor, cobertura de plazas, instalaciones seguras y un trato digno. Exigen también la revisión de su régimen de jubilaciones porque no se puede proteger la vida de los mexicanos cuando el propio gobierno precariza el futuro de sus trabajadores.

¿Y cuál ha sido la respuesta de este gobierno? La indiferencia y, en algunos casos, la represión, como lo vimos en Hidalgo, con el impresentable gobierno de Julio Menchaca. La garantía a la libre manifestación y a la protesta pacífica es intocable. Criminalizar a los médicos y enfermeras que nos cuidaron durante la pandemia y que nos cuidan todos los días es la muestra más clara de un régimen rebasado, indolente y autoritario.

El gobierno de México tiene la obligación de escuchar a la base trabajadora, no solo a las cúpulas sindicales. No hay excusa que valga cuando se trata de la salud de México y de los derechos de quienes la garantizan. A todas y todos los agremiados del IMSS les decimos fuerte y claro: ¡No están solos! Su lucha es nuestra lucha. Su firmeza al alzar la voz es un ejemplo para todo el país. México necesita un instituto fuerte, moderno, equipado y eficiente, y eso solo se logra defendiendo, valorando y pagando lo justo a quienes lo hacen funcionar todos los días.