Durante años, las empresas nos hicieron creer que el éxito se medía exclusivamente en productividad, resultados financieros y crecimiento. Sin embargo, en un mundo donde la inteligencia artificial comienza a transformar el mercado laboral, existe algo que ninguna tecnología puede sustituir: las personas y las razones que encuentran para permanecer, comprometerse y crecer dentro de una organización.
Esta reflexión estuvo presente en Wellbeing 360 2026: Organizaciones con Propósito, un encuentro organizado por el Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI) de Tecmilenio, celebrado el pasado 8 de octubre en El Cantoral, Ciudad de México, que reunió a especialistas nacionales e internacionales para discutir cómo construir organizaciones exitosas sin sacrificar el bienestar de sus colaboradores.
Las cifras obligan a reflexionar. Según Gallup, el compromiso laboral global cayó a 20% en 2025, mientras que en México el estudio Factor Wellbeing 2025 reveló una contradicción: aunque las personas encuentran cada vez mayor significado en su trabajo, la percepción de liderazgo positivo retrocedió por primera vez desde 2021.
Durante el encuentro, Rosalinda Ballesteros, directora del IPBI, planteó que el bienestar debe entenderse como una estrategia empresarial y no como una serie de actividades aisladas.
En entrevista, Rosalinda nos compartió cómo ha evolucionado esta conversación desde que Tecmilenio comenzó a impulsar estos temas en 2012. Lo que entonces parecía una preocupación poco habitual, hoy se ha convertido en una prioridad para las organizaciones. La salud mental, las relaciones humanas y la seguridad psicológica adquirieron mayor relevancia después de la pandemia. Además, destacó que la investigación Factor Wellbeing ha reunido a más de 35 mil participantes durante cinco años.
También conversamos sobre los desafíos de la inteligencia artificial. Ballesteros considera que, lejos de verla únicamente como una amenaza laboral, debemos aprovecharla para fortalecer nuestras capacidades humanas.
Bruno Zepeda, rector de Tecmilenio, cuestionó la costumbre de medir el compromiso laboral por las horas que una persona permanece en la oficina. Una práctica todavía frecuente en México, donde muchas veces confundimos presencia con productividad.
Andrew Soren, fundador de Eudaimonic by Design, destacó la importancia de encontrar significado en nuestras actividades, mientras que Christian Krekel, académico de la London School of Economics, explicó que invertir en bienestar también genera beneficios económicos al incrementar la productividad y reducir la rotación de personal.
Y aquí vale la pena preguntarnos: ¿de qué sirve presumir una empresa exitosa si sus colaboradores terminan cada jornada sin tiempo ni energía para disfrutar de su familia?
En México, donde todavía enfrentamos jornadas extensas y dificultades para conciliar la vida personal con la profesional, esta conversación resulta indispensable. El bienestar no debería ser un privilegio de las grandes corporaciones, sino una prioridad para organizaciones de todos los tamaños.
La jornada concluyó con una reflexión de Julio Peña, vicerrector de Educación Abierta y Organizaciones de Tecmilenio, sobre la necesidad de que las personas y las empresas encuentren un propósito que les permita crecer y evolucionar. Una empresa puede tener inteligencia artificial, procesos eficientes y grandes inversiones, pero si pierde a su gente, termina perdiendo también una parte fundamental de su futuro.
Solidaridad sobre ruedas
Una emergencia puede cambiar el sentido de una jornada en cuestión de segundos. Eso ocurrió en Acapulco, donde José M. García, Constantino Hernández y José L. Atempa, trabajadores de Coca-Cola FEMSA, utilizaron su camión de reparto para proteger de la corriente a una madre y a su bebé, atrapadas dentro de un automóvil durante las inundaciones que dejó el huracán Simon. La unidad se convirtió en un escudo improvisado y la reacción de los tres colaboradores permitió poner a salvo a la familia. El episodio también provocó una ola de reconocimiento en redes sociales, donde usuarios destacaron la solidaridad de los trabajadores y expresaron mensajes favorables hacia la empresa. La respuesta más personal llegó del propietario de La pequeña España, esposo y padre de las personas rescatadas, quien ofreció una recompensa económica y alimentos de por vida a los tres colaboradores. Pocas acciones hablan tanto de una empresa como aquellas que nacen de las personas que la representan todos los días.
Relevo generacional
En la CDMX es momento de abrir espacio a nuevas generaciones e impulsar a jóvenes que conocen el territorio, escuchan a sus comunidades y construyen liderazgos cercanos a la ciudadanía. Destaca Diego Silis, quien dejó su cargo como Director de Bienestar y Estímulos a la Juventud en el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) para buscar la coordinación de la defensa de la transformación en el distrito 7 federal de Gustavo A. Madero. Los partidos necesitan apostar por estos perfiles, porque el relevo generacional no consiste solamente en cambiar nombres o edades, sino en impulsar liderazgos con preparación, cercanía y compromiso con la gente. También está Saúl Castañón, quien aspira a la coordinación del distrito 12 en la alcaldía Cuauhtémoc. Un joven que conoce el territorio y entiende que la política se construye caminando las colonias y escuchando a los vecinos. Ambos representan una generación que busca mayores espacios de participación.