Jose Luis Camacho

En diez días dará inicio el último tercio de la LXIV Legislatura del Congreso mexicano, a la que prácticamente, con excepción de algunos temas que se impulsen desde el Senado, podemos dar por concluida.

Si antes de la reelección consecutiva de legisladores, los vientos electorales abrían de par en par las puertas de los recintos, con mayor razón ahora en los que las y los 500 diputados federales en funciones buscarán la venia de sus respectivos partidos para buscar la reelección.

Los principales interesados en que las sesiones se reanuden, en plena pandemia, son los propios diputados federales, con el objetivo de presentar iniciativas, celebrar reuniones y hacer amarres de último momento.

La falta de legislación que norme los tiempos y formas de las campaña de los diputados en funciones causará problemas y un piso disparejo para aquellas y aquellos que, desde la banqueta y no desde la tribuna, busquen el apoyo popular.

Por lo pronto, el 7 de septiembre próximo dará inicio el proceso electoral federal 2020-2021, que como se ha dicho, será el más numeroso de la historia no sólo por los 21 mil cargos en disputa, sino también por el electorado convocado a las urnas: más de 90 millones.

Morena enfrentará un doble reto, pues a la declaración presidencial del año pasado, en el sentido que todos los actuales diputados podrán buscar su reelección (a costa de todos los cuadros que estaban esperando pelear una curul y que tendrán que alinearse o irse a otro partido), se sumará la definición de un nuevo coordinador parlamentario, pues el actual buscará presidir a Morena.

Por su parte, el PAN tendrá que sortear las secuelas de la “justicia mediática” para aclarar los hechos y postular a las mujeres y hombres más competitivos.

El PRI tiene un gran reto por alcanzar, pues en muchas entidades expriistas que se fueron a Morena ya desean regresar a las filas tricolores, a lo cual el líder nacional Alejandro Moreno ha dicho que son bienvenidos, pero para trabajar y hacer equipo con los priistas que se quedaron. De ahí las recientes reformas aprobadas: evitar que grupos ajenos interfieran en decisiones partidistas.

El trabajo hecho por Alejandro Moreno ha garantizado la unidad de ese partido y conservado el acuerdo entre la y los gobernadores.

El PRD está cerrando filas en torno a liderazgos locales y poniendo especial atención en Michoacán, bastión que no dejarán ir.

Las alianzas PAN-PRI-PRD responderán a realidades locales y condiciones reales de triunfo.

El PVEM está en riesgo real de perder su registro, por lo que buscará alianzas con Morena.

El PT evitará a toda costa que Morena lo vuelva a utilizar para llevar Diputados y una vez en la curul quitárselos, por lo que los dirigentes del partido rojo amarillo cuidarán el perfil de sus candidatos.

Los nuevos partidos políticos que por primera vez postularán candidatas y candidatos a la Cámara de Diputados completarán la boleta electoral para un electorado golpeado no solo en su salud, sino también en su bolsillo y en su patrimonio.

Será una contienda que, como pocas veces, exigirá propuestas claras ante los problemas que aquejan a la población.

@jlcamachov

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