Ana Saldaña

Estos días parecería que nuestra vida pasa frente a una pantalla, ya sea en clase o reuniones virtuales. Mientras más meses pasan, es más difícil separar para los que están trabajando desde casa los espacios que marcan el estar en “la oficina” y “en casa”. Cada vez la línea se torna más gris. Ya previamente había escrito sobre este tema, pero considero que hoy es aún más relevante, ya que estoy convencida que es insostenible seguir estirando la liga. Cuando uno habla con amigos, es palpable lo cansados mentalmente y físicamente que estamos, aún a sabiendas de la gran fortuna que implica el poder quedarnos en casa.

Es fundamental encontrar esos espacios que te permitan recargar energía y desconectarte totalmente, sin remordimiento. Es difícil generar conciencia sobre nuestros hábitos personales, aún cuando son muy evidentes ya que están tan arraigados, que ya ni los registras. Hoy, la vida digital lleva mano sobre todo lo demás en nuestras vidas.

Continuamente estamos revisando nuestro teléfono, leyendo correos, consultando redes sociales y recibiendo todo tipo de notificaciones. Nos olvidamos de estar presentes y lo gratificante que resulta el apagar el celular. El celular te distrae de observar y disfrutar de los pequeños placeres que te ofrece la vida.

No hay hora del día, ni espacio, en el que no estemos disponibles. Tan es así, que luego ni siquiera podemos sentarnos para comer, sin sacar nuestro teléfono y verlo de reojo. Hoy, checar tu correo mientras estás en el baño o durmiendo con tu celular cerca de tu cama es considerado normal. Al ver la tele al final del día, lo hacemos con el celular en la mano. Todos usamos nuestro teléfono para mandar mensajes, correos, consultar internet y estar más “conectados”.

Según un estudio de la Asociación Mexicana de Internet publicado en el 2019 pasamos en México más de 8 horas conectados diariamente al internet, lo cual estoy segura se ha incrementado aún más en los tiempos que vivimos. La actividad más importante que realizamos es acceder a redes sociales y eso con datos pre-pandemia. ¿Sabías que México ocupa el lugar 2 en cuanto a usuarios de Spotify y 5 de Facebook, así como el 8 lugar en Instagram, 9 en Twitter y 11 Netflix?

Según un artículo publicado a finales de 2019 por la revista INC. en Estados Unidos un usuario promedio interactúa 2,617 veces al día con su teléfono. Lo desbloquea por lo menos 150 veces al día. Más del 85% de los dueños de un celular lo checan  cuando está hablando con amigos y familia. El 73% de las personas han mostrado ansiedad cuando pierde su celular. Y una vez más, esta información es antes de la pandemia.

La híper-conectividad, tiene que tener un impacto en nuestra salud. Existen un sinfín de estudios sobre el uso de los celulares y  patrones de sueño, salud mental y hasta depresión. ¿Será bueno en el largo plazo no tener siquiera un pequeño descanso, sobre todo cuando hoy ya no es socialmente correcto no estar conectado?

Sin duda, considero que es un buen momento para reflexionar y liberarnos de nuestra continua necesidad de estar conectados y estar más presentes en nuestra vida cotidiana. Adopta un nuevo pasatiempos como la jardinería aunque sea en una pequeña maceta o aprende a cocinar nuevos platillos. Apaga tu celular, desconéctate. Ten esa fuerza de voluntad para priorizar tu vida sobre la digital.

Espero que tengas un fabuloso día y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

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