FOTO: ELIZABETH RUIZ/CUARTOSCURO.COM

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Redacción ejecentral

Especialistas de la UNAM recomendaron el uso de cubrebocas y protección en los ojos como medida de prevención ante la llegada de partículas PM2.5 y PM10 provenientes de los desiertos de África.

Durante conferencia de prensa vía remota, Luis Antonio Ladino Moreno, del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) y Alejandro Aguilar Sierra, del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) del Instituto de Geografía de la UNAM, aseguraron que pese a que esta nube de polvo es la más grande en 50 años, no atrae riesgos graves.

Según con Ladino Moreno, ante la llegada de esta masa de polvo a la Península de Yucatán – lo cual ocurrió el pasado 23 de junio – se tuvo registro de un incremento de partículas PM2.5 y PM10 de hasta un 800 por ciento.

Por su parte Aguilar Sierra indicó que a través del laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) es posible dar seguimiento a fenómenos como este. “Actualmente podemos tener una detección más cualitativa de polvo, humo y una serie de fenómenos atmosféricos; trabajamos con satélites de última generación y estos datos estarán disponibles para estudios más profundos”.

Sobre la composición de este polvo, Ladino Moreno refirió que contiene minerales que fertilizan el océano y la tierra, lo que podría beneficiar a los suelos de las entidades que verán un mayor impacto por esta masa, que son Yucatán, Quintana Roo y Campeche.

Aunado a ello, indicó, dado que se trata de u compuesto árido y seco, impide la formación de huracanes y nubes. Abundó que actualmente, esta nube de polvo se ubica a unos cinco o siete kilómetros sobre el nivel del mar, por lo que no es posible que cause afectaciones, no obstante, comentó que si estas partículas bajan podrían causar afectaciones a la salud al ser respiradas.

Otro problema que podría presentarse es que, de bajar, afectarían la visibilidad y ante la inhibición de la formación de nubes, el ciclo del agua se vería afectado.

Luis Antonio Ladino también explicó que este tipo de fenómenos son muy comunes y que, de hecho, los desiertos africanos emiten aproximadamente 800 millones de toneladas métricas de partículas finas de polvo, mismos que durante los meses de julio y agosto viajan al Caribe e impactan en la península.

Refirió que dado el volumen de la masa, es posible que permanezca en nuestro país por un lapso de hasta cuatro días y posteriormente ascenderá hacia el norte hasta llegar a los estados de Texas, Luisiana, Alabama y Florida.  

Por último, comentó que este tipo de partículas pueden ser medio de transporte de patógenos oportunistas como bacterias y hongos. CJG

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