¿Qué proponen aspirantes a rector?
Seguridad, reformas al bachillerato y vinculación, entre proyectos de candidatos de la UNAM
GABRIELA RIVERA|@gAbS_07
Los 16 aspirantes a la dirigir la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) priorizaron el tema de la seguridad, las reformas al bachillerato, la vinculación de la universidad con la sociedad y otros sectores, así como la creación de nuevas escuelas foráneas.
Durante una revisión a los planes de trabajo, publicados en la página de la Junta de Gobierno, EJE CENTRAL encontró muchas coincidencias entre las propuestas, pero también algunas diferencias entre la forma de atender ciertos problemas, e incluso omisiones.
Este lunes, los aspirantes de la UNAM entregaron sus planes de trabajo, su currículum y semblanza profesional a la Junta de Gobierno, el órgano que será el encargado de elegir al rector.
Todos los documentos están disponibles en el portal de la Junta, para que cualquier universitario y el público en general pueda revisarlos y opinar sobre las propuestas de los candidatos.
El caso de la seguridad en los campus universitarios fue una constante en 12 del total de las propuestas. La mayoría coincide en la necesidad de garantizar que los alumnos y docentes no sean atacados para robarles sus pertenencias, dentro de las instalaciones universitarias como en las inmediaciones.
Sin embargo, uno de los que no menciona este tema es el actual director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Fernando Castañeda Sabido, pese a que en esa escuela los alumnos han denunciado el robo de sus pertenencias en las explanadas y estacionamiento, así como a la salida del turno vespertino, cuando se dirigen al metro.
Esa facultad también reporta un alto consumo de drogas y la venta al menudeo por parte de presuntos estudiantes. Sin embargo, Castañeda Sabido no propuso un eje de acción para atacar este problema, que se replica en otras partes de la UNAM.
Otro tema de vital importancia para los candidatos es la necesidad de reformar el bachillerato, ya que en el segundo mandato del rector José Narro Robles no se logró concretar. En 2013, un grupo de jóvenes encapuchados tomó la Torre de Rectoría durante tres semanas para demandar el consenso de la reforma al sistema de los Colegios de Ciencias y Humanidades.
No obstante, en los planes de trabajo se manifestó la urgencia de modificar los planes de estudio y el sistema, con el fin de mejorar la calidad de la educación que reciben los estudiantes. En esta propuesta se incluyó también la necesidad de una atención integral a los jóvenes, tanto física como emocional y académica.
En el caso de la vinculación de la universidad, los 16 aspirantes resaltaron que es importante mejorar la relación que tienen todos los ámbitos de la institución con la sociedad, pero también con el sector productivo, mismo que todavía está desarticulado.
Si bien, la UNAM genera más de la mitad de la investigación que se hace en el país, ésta todavía se mantiene dentro de los laboratorios y no logra aplicarse en beneficio de la sociedad o para mejorar algún problema de industria mexicana
Además, los académicos consideraron que falta un mayor posicionamiento en el extranjero, por lo que se debe impulsar a la Universidad para que consolide su lugar a nivel mundial.
El siguiente punto que la mayoría resaltó es la necesidad de ampliar la matrícula en educación superior y abrir nuevas Escuelas Nacionales de Educación Superior (ENES) en otros estados de la República, sobre todo en aquellos donde la universidad ya tiene instalaciones de investigación.
Esta ampliación incluye una mayor oferta educativa en carreras nuevas que demanda el mercado laboral. En algunos casos, los académicos también propusieron hacer una revisión de las licenciaturas con mayor número de solicitudes para analizar cómo se puede ayudar a sus egresados a obtener un buen empleo.
La última constante en los planes fue la necesidad de reformar el sistema administrativo que tiene la universidad, en un intento por simplificar los trámites. Incluso, algunos fueron más allá y plantearon la descentralización de esos trámites, para que cada sede —sobre todo las foráneas—, puedan realizar su propio papeleo y gestionar sus recursos de manera más responsable.