Enrique Del Val

Una de las mayores lecciones que está dejando la pandemia es la corroboración, una vez más, pero con mayor profundidad, de la inmensa desigualdad del actual sistema económico para más del 95 por ciento de la población mundial.

Con millares de muertos por la enfermedad y millones de personas que caerán en la pobreza o ya están en ella, según el Banco Mundial, la pandemia y sus consecuencias han generado más de 100 millones de nuevos pobres, haciendo que la desigualdad crezca en más del 90 por ciento de las economías de las que se tiene información.

Para el Banco es un hecho que la pandemia es lo peor que ha ocurrido en materia de pobreza, porque sus efectos durarán, en muchos casos, hasta 2030 y la caída de la economía ha sido la peor en casi 100 años.

Pero lo anterior es solo una parte de esta terrible historia que estamos viviendo, ya que, por el otro lado de la moneda, las cosas han ido de maravilla en este sistema que se rige por el ánimo de lucro y permite que las personas mueran por negligencia, falta de dinero, vivienda o atención médica. ¡Y todavía hay quienes dicen que el capitalismo no carece de moralidad!

La otra cara de la moneda que mencionamos se refiere al increíble aumento de la fortuna de unos cuántos en todo el mundo. Dos organismos no gubernamentales dedicados a estudiar la desigualdad han publicado un reporte sobre el incremento de la riqueza de los más acaudalados del mundo.

Estas organizaciones, que han dedicado sus esfuerzos desde hace años a combatir la desigualdad y demostrar la inequidad que existe en los Estados Unidos, Americans for Tax Fairness (ATF, por sus siglas en inglés) y el Institute for Policy Studies (IPS, por sus siglas en inglés), publicaron un documento en el que señalan que los 651 billonarios que existían antes de la pandemia han aumentado su fortuna en un trillón de dólares, en conjunto pasando a tener cuatro trillones de dólares.

Tan solo en términos comparativos, la propuesta de los congresistas de ambos partidos para atender la crisis, que vetó Trump, era de 908 billones de dólares, es decir, inferior a lo que han ganado un puñado de americanos.

La fortuna actual de estos billonarios es el doble de lo que tienen 165 millones de estadounidenses. Según dichas organizaciones, estos personajes podrían haber pagado la propuesta de los congresistas sin haber perdido un centavo de la riqueza que tenían antes de la pandemia, agregando que podrían haber dado un cheque de tres mil dólares a cada hombre, mujer y niño y seguirían siendo más ricos de lo eran en marzo del año pasado.

Una de las ventajas que hay que reconocer en los Estados Unidos es que la información es totalmente abierta y uno puede consultar y saber casi en tiempo real lo que quiera; y así, por ejemplo, tenemos que los 15 billonarios más importantes, en tan solo nueve meses, acumularon en su fortuna la escandalosa cifra de 500 billones de dólares. Son los mundialmente conocidos dueños o principales accionistas de Amazon, Tesla, Microsoft, Google, Walmart y Bloomberg, ente otros. Como muestra tenemos al señor Jeff Bezos, de Amazon, cuya fortuna creció de 113 billones de dólares en marzo del año pasado, a 184 millones en diciembre de dicho año. Con estos datos ATF y IPS hacen un cálculo e indican que, si el dueño de Amazon y su exesposa hubieran entregado un bono de 88,000 dólares a cada uno de sus empleados en Estados Unidos, que son 810 mil, tendrían la misma riqueza que en marzo de 2020. Así de cruel es este sistema económico. 

Lo anterior, independientemente de que a la vez es el principal donador de dinero para diversas causas.

El documento que elaboraron brinda muchos otros datos de billonarios, pero todos están por el estilo, con un increíble incremento de riqueza derivada de una atroz enfermedad. ¿No es una vergüenza y la mayor demostración sobre la obsolescencia de este sistema económico? 

Compartir