Alejandro Alemán

Hace 75 años la Mujer Maravilla irrumpió en un mundo que parecía exclusivo de hombres: los cómics de superhéroes. Fuerte, lista, capaz y tan bella como Afrodita, la amazona estaba a la altura en poder e inteligencia a sus contrapartes, Batman y Superman.

Hoy, la historia se repite. La película de Wonder Woman irrumpe en un género que parecía exclusivo de hombres: el cine basado en cómics. Fuerte, lista, capaz (y no menos guapa), la directora Patty Jenkins (apenas segunda mujer en dirigir un filme del género) demuestra que está muy por arriba de sus colegas (Campbell, Snyder y Ayer) quienes han entregado una cuarteta de películas mediocres, relegando a DC/Warner al segundo lugar en esta carrera demente por la taquilla y el gusto del público.

Es simple: Wonder Woman es la mejor película basada en un héroe de DC desde la trilogía de Nolan.

No, no es una película perfecta. Así como el Batman de Nolan y el Superman de Donner tampoco lo son. De hecho, Wonder Woman acarrea muchos de los vicios del cine de Snyder: exceso de CGI, ausencia de color, villanos unidimensionales, un inicio lento y una pelea final que no es sino un concurso de puñetazos y efectos especiales.

Sin embargo, la directora sabe darle la vuelta a todo eso. Lo hace con un guión donde los personajes y su destino nos importa, dotando de peso dramático, sensación de peligro y humor a una historia que mezcla el cine bélico, romance y un poco de heist movie.

Las escenas de acción sorprendentemente funcionan. Ver pelear a Diana (esa escena en la trinchera) emociona, pero emociona aún más que ni la directora ni el fotógrafo Matthew Jensen vuelvan un objeto a su heroína, siempre retratada en poses de fuerza y empoderamiento, pero nunca como un objeto, a pesar de su falda corta y sus piernas largas.
Mientras que en Marvel el acercamiento al trasero de Scarlett Johansson (Black Widow) es una regla, aquí sería un signo de mal gusto y una traición al personaje y a la película.

Wonder Woman es un triunfo para el cine dirigido por y para mujeres. Jenkins demuestra que una mujer puede jugar el mismo juego que los hombres y que además lo puede hacer mejor. El mito sobre la inviabilidad de hacer un blockbuster con un personaje femenino como protagonista queda destruído. Wonder Woman debe inspirar a más mujeres a dirigir y atreverse a cimbrar este mundo acaparado por hombres. Jenkins tiene el potencial de ser la mujer que saque del marasmo al universo de DC Cómics. Ella es la verdadera Mujer Maravilla.

@elsalonrojo

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